27 de junio de 2010

The Raggedy Doctor


Con el episodio emitido este último sábado, The Big Bang, la quinta temporada de Doctor Who tras su reaparición en 2005 se dio por terminada. Una temporada, la trigésimo primera atendiendo al orden clásico de la serie, que se caracteriza por suponer un gran cambio en la composición de la serie. No solo The Doctor se regenera, algo que ya se había visto en esta nueva etapa tras la primera temporada de Christopher Eccleston, si no que se produjo el cambio de productor ejecutivo, el mayor responsable a nivel argumental de la serie, en el cual el responsable de relanzar la franquicia y de descubrirla a un amplio sector del publico internacional, Russell T. Davies, entregaba el testigo al escritor responsable de los mejores episodios escritos durante los cuatro años que Davies permaneció como máximo responsable de la serie, Steven Moffat.

Doctor Who se basa en el cambio constante. Un cambio que se produce a medio camino entre la obligación  que le otorgaba su longevidad y la necesidad de reinventarse a si misma para adaptarse a los tiempos que capitulo a capitulo devoraba. Como cada Doctor a la hora de regenerarse, la serie mantiene su esencia y sus principales características pero su personalidad (el tono, las intenciones, las formas) cambian. Doctor Who, siempre ha sido, y me arriesgo a decir que siempre será, la historia de un anciano viajero temporal  y sus acompañantes dentro de una caja azul que es a la vez una nave espacial y una máquina del tiempo. Y a partir de esta básica premisa, las posibilidades que se generan para su desarrollo son casi infinitas, acotadas únicamente por el nivel de fantasía de los escritores que se embarcan en la tarea de encargarse de esta institución de la televisión británica.

Pero como he dicho, ha sido con los primeros cuatro años de Russell T. Davies y los tres en los que David Tennant se encargó de dar vida al personaje de The Doctor cuando la serie se ha convertido en un fenómeno más allá de las fronteras británicas. La gran mayoría del fandom que ahora posee la serie a lo largo y ancho de todo el planeta no ha conocido otra Doctor Who que la que ha estado consumiendo los últimos cinco años. Y con mucha razón, era  lógico y comprensible que ante un cambio tan drástico como el que suponía (y al final ha supuesto) la era Moffat se empezaran a suceder opiniones más o menos tremendistas sobre el rumbo de la serie, ejemplificadas todas ellas en la figura del que hasta hace unos meses era el semi desconocido Matt Smith.

Porque aunque su amor por la serie y el personaje es de una devoción desmedida muy pareja, Moffat y Davies son muy diferentes. Y en el contraste de las formas de cada uno de entender el universo de Doctor Who se encuentran la disparidad de opiniones a la hora de valorar esta temporada que ya ha llegado a su fin con la apertura y cierre de la Pandorica y la explosión del Big Bang 2. La época de Davies siempre se caracterizó por ser un "más grande todavía" continuo en el que el ritmo y la diversión muchas veces se comía a la coherencia y la mesura. Solo hay que recordar como cada final de temporada se convertía en un espectáculo de grandilocuencia en el que todo era posible, que tenía la tara de tener que superarse año tras año y que se tradujo en un final de era, The End of Time, tan pasado de vueltas y de un sentimentalismo tan innecesario y de cara a la galería que dejó un sabor de boca amargo a una época que, con sus claros y sombras, dejo maravillado y sorprendidos a un buen número de seguidores.

Y a todo ello llega un Steven Moffat mucho más cerebral e interesado en dotarle a Doctor Who una serialidad un poco más consistente de la que poseía, construyendo un puzzle temporal lleno de referencias durante todos los episodios de la temporada y centrándolo todo en lo que siempre, dentro y fuera de Doctor Who, ha demostrado mayor genio, el desarrollo de cuatro personajes que han sido el principio y final de toda la historia. Amy, Rory, River Song y The Doctor son la mejor razón para seguir una historia en la que se ha reconfigurado el Universo de la serie a modo de epilogo de lo que queda por venir y cuya próxima parada será el ya clásico especial de Navidad a bordo del Orient Express y una siguiente temporada en la que habrá que descubrir porque continúa ese famoso silencio ahí fuera y que demonios pasa con la T.A.R.D.I.S.

Pero como primera temporada de esta nueva etapa que se avecina para la serie, estos trece episodios han adolecido básicamente de una falta de ritmo en los nudos de algunas de sus historias que además se hacía más evidentes gracias a lo frenéticos que eran cada uno de los comienzos y finales. La mayor asignatura pendiente de Moffat y su equipo para los meses venideros y el único pero a una temporada construida al detalle que en sus mejores momentos ha sabido estar a la misma altura que sus predecesoras y que deja bien claro que se puede ser igual de emocionante y épica utilizando unos recursos dramáticos bastante diferentes.

Todo esto y mucho más, lo que queda por venir, todo aquello que River Song conoce pero que para nosotros todavía son... spoilers. Doctor Who sigue teniendo regeneraciones para rato.


[+] Recuerda en El Diario de Mr. MacGuffin.
[+] La Panorica se cerró... en CRISEI.
[+] Doctor Who: Season 5 en Shock Post Traumático.
[+] Doctor Who 5x13: Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul en Freak´s City.

17 de junio de 2010

Neighbors from Hell


"Serie de animación para adultos". No se imaginan lo que odio esa frase. Más que nada porque da a entender que la animación es cosa de niños, así que si haces uso de ella para otros fines tienes que poner la coletilla esa de "... para adultos", para que nadie se escandalice por ver a un dibujo animado maldiciendo, insultando o metiendo el dedo en alguna que otra yaga. Luego no me extraña que las asociaciones de... (inserte aquí su colectivo favorito)  pongan el grito en el cielo porque "los dibujos" de South Park blasfeman y tienen sexo o algún advenedizo en el tema afirme, con total rotundidad, que Futurama es una mala serie de animación porque los niños no son capaces de conocer sus referencias. 

Modo pataleta off, Neighbors from Hell es una nueva serie de animación para adul... ¡ouch! de la cadena TBS, que cuenta las desventuras de los Hellman, una familia de demonios que tiene que infiltrarse en un barrio de clase media-alta americana para que su cabeza de familia, Baltazhor, lleve acabo el plan de su jefe, el mismísimo Demonio, que consiste en evitar que una empresa de estas multinacionales y multimalvadas consiga terminar el proyecto de un gran taladro que llegaría hasta el centro de la Tierra, donde todo el mundo sabe que está el Infierno.

Este el punto de partida para una serie que toma la estructura de las sitcoms familiares de toda la vida para hacer una radiografía en plan humorística y paródica del american way of life, algo bastante trillado pero casi siempre funcional. Pero su por ahora único punto de diferenciación, el uso de la cultura televisiva de su personaje principal como herramienta de referencia continua, funciona muy bien. Les pongo un ejemplo. Baltazhor, antes de ser encomendado en la misión de salvar el Infierno, era un simple trabajador del inframundo encargado de atormentar eternamente a las almas que le llegaban. Y para ello, aparte de hacer sonar a Britney Spears, cuenta con todas las comedias de la historia de la televisión americana, que solo pueden ser utilizadas como método de tortura.  Pero de tanto verlas, no solo queda enamorado de ellas si no que se vuelve un experto en la raza humana (la raza humana que ve reflejada en esas series, se entiende) lo que le convierte en el mejor candidato para infiltrarse en la superficie. Y cuando vemos que su serie de televisión favorita para torturar/ver es Dos Hombres y Medio, la metáfora se hace hermosa.

En definitiva, una comedia de tantas que juega su mejor baza en el homenaje/parodia que hace de las comedia familiar de toda la vida y con una mezcla de humor bestia y referencial que no destaca sobresalientemente pero que se queda en un "bien, gracias" recomendable para todo el mundo.

10 de junio de 2010

Persons Unknown



Curioso el bagaje de esta Persons Unknown. Creada por Christopher McQuarrie, escritor de entre otras de las películas de Brian Singer Sospechosos Habituales y Valkiria, sus trece episodios fueron grabados en 2008 y desde entonces se mantenía en espera hasta que la NBC se decidiera a emitirla. Mezcla de suspense y misterio Persons Unknown ya ha mostrado su piloto. Si quieren hacerse una idea, sin spoilers, pueden seguir leyendo.


Son muy libres de parar de leer si todo esto les suena a algo. Un grupo de heterogéneos desconocidos, son secuestrados y se despiertan en un pueblo en el que tienen libertad de movimiento pero del que no pueden salir, mientras que son vigilados por una red de cámaras e incitados a realizar actos moralmente reprochables si quieren salir de su cautiverio. Por supuesto, nadie sabe porque está ahí ni quien ha podido urdir tal macabro plan. ¿Saw conoce a El Prisionero? Les dije que dejaran de leer si todo les sonaba a algo.

La interesante propuesta de la serie, por lo menos en este piloto, se diluye en seguida debido a dos principales razones. Personajes que representan los comportamientos más estereotipados posibles y, sobre todo, situaciones y resoluciones que rozan lo ridículo. A su favor, eso sí, juega su formato de miniserie. 13 episodios terminados con un final asegurado, lo que al menos da la seguridad de que se le puede dar una oportunidad para ver hacia donde evoluciona la historia y el misterio que envuelve todo, que es sin duda la razón de más peso para continuar su visionado.

En definitiva, un producto muy marcado para los fans del genero de suspense pero que hace aguas en el planteamiento de sus personajes y su comportamiento. Sin duda, la menor presión de ser un estreno de verano y la falta de expectativas pueden jugar a su favor, pero fuera de esos conceptos, Persons Unknown, por ahora, no muestra nada particularmente remarcable.

[+] Series de verano: Persons Unknown en FreakyTown.

9 de junio de 2010

The Good Guys


No me voy a ir demasiado por las ramas. La nueva serie del canal Fox, The Good Guys, es una puesta al día de las series policiales y las buddy movies de los ochenta y principios de los noventa que en la mayoría de su metraje parece una excusa bastante cara para el lucimiento personal de su mayor reclamo, un Bradley Whitford sobre actuado y pasadísimo de vueltas, bigote mediante, que da la sensación de haberse embarcado en el proyecto con la única intención de hacer el gamberro y que le paguen por ello. El resto, es una retahíla de tópicos y típicos del genero hasta límites insospechados. Asesinos, soplones, chicas guapas, ladrones de poca monta, jefes duros, chistes malos y hasta un coche casi tan protagonista como los actores. Vamos, que solo faltan Mel Gibson y Danny Glover haciendo un cameo por ahí para cerrar el círculo (de nada por la idea, Fox).


Por todo esto, The Good Guys no pasaría de ser una producción más que sin el respaldo de la audiencia pasaría sin pena ni gloria. Pero, sin embargo, hace de su peor defecto la mejor arma para conseguir una identidad propia. Como uno de sus protagonistas, está tan pasada de rosca que como parodia del genero funciona a la perfección. Desconozco si esa es la intención de su creador, Matt Nix (que por lo que leo consigue hacer algo parecido con el genero de espías con Burn Notice), pero desde luego que si con el paso de los episodios consigue calibrar ese tono la serie puede dar más de una alegría a todo aquel al que le atraiga su propuesta.

Junto a Whitford tenemos a Colin Hanks (y sí, ese Hanks viene de su padre, un tal Tom) que interpreta a la otra pata necesaria en este tipo de historias. El compañero razonable, que intenta cumplir la ley y sus obligaciones a rajatabla pero que, irremediablemente, acaba atrapado por los métodos y formas de la "vieja escuela". Un personaje más sosegado y necesario como contraposición a Whitford pero con un nivel de protagonismo a la misma altura, cosa más que acertada a la hora de descansar de tanta intensidad.

En definitiva una serie con una pretensiones, como parece, que no pasan de buscar el entretenimiento rápido y de fácil consumo y que si mantiene el ritmo frenético y consigue buscar el tono de parodia adecuado promete bastante horas de diversión, tiros, persecuciones y polis buenos.

7 de junio de 2010

El piloto nunca emitido de The Big Bang Theory

The Big Bang Theory first logo

¿Se acuerdan ustedes de este diálogo entre Vincent Vega y Mia Wallace en la película Pulp Fiction?
Mia: It was show about a team of female secret agents called "Fox Force Five."
Vincent: What?
Mia: "Fox Force Five." Fox, as in we're a bunch of foxy chicks. Force, as in we're a force to be reckoned with. Five, as in there's one..two ...three..four..five of us. There was a blonde one, Sommerset O'Neal from that show "Baton Rouge, she was the leader. A Japanese one, a black one, a French one and a brunette one, me. We all had special skills. Sommerset had a photographic memory, the Japanese fox was a kung fu master, the black girl was a demolition expert, the French fox' specialty was sex...
Vincent: What was your specialty?
Mia: Knives. The character I played,Raven McCoy, her background was she was raised by circus performers. So she grew up doing a knife act. According to the show, she was the deadliest woman in the world with a knife. But because she grew up in a circus, she was also something of an acrobat. She could do illusions, she was a trapeze artist -- when you're keeping the world safe from evil, you never know when being a trapeze artist's gonna come in handy. And she knew a zillion old jokes her grandfather, an old vaudevillian, taught her. If we would have gotten picked up, they would have worked in a gimmick where every episode I would have told a joke.
Vincent: Do you remember any of the jokes?
Este chiste sobre la televisión, que dicen los que saben que es un primer esbozo de lo que luego sería Kill Bill, es lo primero que se me ha venido a la cabeza tras encontrarme con el primer piloto presentado a la cadena CBS de The Big Bang Theory, esa comedia sobre unos genios y una chica rubia con risas enlatadas, provenientes de un gran botón rojo, que tras tres temporadas cosecha unas más que buenas audiencias pero no unas tan buenas críticas.

Pero independientemente de gustos personales, el visionado de este piloto sirve de buen ejemplo para aprender unas cuantas lecciones de como funciona la televisión y de los diferentes pasos y cambios de planteamiento que una serie sufre antes de ser emitida. Les pongo en situación. Corre el año 2006 y Chuck Lorre y Bill Prady ruedan y presentan el primer piloto de "The Bing Bang Theory".


Como habréis comprobado, y si no ya os lo digo yo, la idea general está comprimida en estos veinte minutos, pero no así lo que sería al final la serie. En el fondo la historia es la misma (chica rubia, descarada y no muy lista conoce a chicos no muy sociales, genios y nulos con el sexo femenino), aunque el resto es bastante diferente. Del reparto final tenemos a los dos protagonistas, un Leonard cuyo papel y comportamiento es lo único que se mantiene intacto y un Sheldon igual de asocial, pero mucho menos asexuado de lo que resultaría al final. Además, aunque las risas enlatadas características de las sitcoms tradicionales y tan famosas, por estruendosas, en la serie están presentes, sí que se nota un toque menos jovial y colorido en los escenarios de este primer piloto en comparación con la serie que un año más tarde se estrenaría.

Pero hay bastantes más cambios respecto a este episodio nunca visto bastante importantes. El papel femenino protagonista es Katie, interpretada por Amand Walsh, un personaje bastante más hostil e independiente que el de Penny que no comienza siendo la vecina de los protagonistas si no que se une a ellos tras un encuentro fortuito. Además no hay ni rastro de Raj ni Howard, por lo que el rol de compañero científico recae en un solo personaje, el de Gilda, interpretada por Iris Bhar (Bar Irlandés para nosotros los hijos de la L.O.G.S.E.). Y si sois fans de la serie aquí os dejo algún que otro detalle importante más sobre este piloto:
  • La canción utilizada durante los cortos créditos y los cortes es She Blinded Me with Science del músico británico Thomas Dolby. Canción que, ya durante la serie, aparece en repetidas ocasiones ya que es el tono de llamada del personaje de Howard.
  • El propio Lorre reconoció que el primer piloto que hicieron era horrible, pero que lo más remarcarle fue el trabajo de sus dos protagonistas masculinos. Por ello decidió reescribir la mayoría del episodio e incluir los personajes de Penny, Howar y Raj.
  • Los nombres de Sheldon y Leonard, que se mantendrían en la versión final de la serie, son un homenaje a Sheldon Leonard Bershad, productor, director, escritor y actor de televisión.
Y para finalizar, y cerrar el círculo... el chiste que Mia tenía que contar en el piloto de Fox Force Five.