31 de enero de 2012

This is England '88


Con This is England '88 continúa el relato semi biográfico de Shane Meadows y su retrato de la clase obrera inglesa en tiempos del tatcherismo. Si This is England '86 supuso un giro y evolución respecto a la película original estos nuevos tres episodios emitidos en navidad se posicionan primero como cierre de los mayores conflictos de los cuatro anteriores y segundo como puente hacia el que se presupone el cierre de la saga y que nos transportará de nuevo a los West Midlands en el comienzo de la década de los noventa.

Y es que con la serialización se ha dado un paso adelante en objetivos y This is England '86 y '88 siguen ahondando en los cambios sociales de un país en transición en el que la moda skin, tema capital de la película, ya ha desaparecido y está solo presente en esos pequeños detalles imperecederos como los tatuajes de Woody, muestras de un pasado, de una infancia ya dejada atrás que ha dado paso a una madurez que conlleva nuevos problemas. Y es que, al final, este historia costumbrista, de toques dickensianos, nos transporta hasta una época concreta para contarnos la vida de un grupo de amigos, de una familia, que intentan sobrevivir como mejor pueden ante las circunstancias que les han tocado vivir. 

Se acusa hasta nueva etapa televisiva de abandonar parte del realismo crudo en detrimento de un sensacionalismo o exhibicionismo de baratillo y, hasta cierto punto, es cierto. Pero es el peaje a pagar, un pago más caro o más barato según las sensibilidades de cada uno, por esa serialización que precisa de un acercamiento más especifico y duradero a las figuras de unos personajes que consiguen, en cambio, una mayor precisión en el dibujo de sus personalidades, motivaciones y miedos. Y en ello pivota esta última entrega, esta '88 que se centra de nuevo en la pareja Lol y Woody por un frente y en el joven Shaun [1] por  el otro y que de por medio retrata el reflejo de unos tiempos duros pero esperanzadores con una puesta en escena que apuesta por un feísmo que no destapa ni la alta definición. Y es que en ese aspecto This is England '88 deja pocas dudas; como puesta en escena de la revisión nostálgica de la cultura, moda y ritmo de vida de la clase obrera de finales de los ochenta es modélica. 

Dicho lo cual, hay que hacer una última parada en las interpretaciones de Joe Gilgun, ahora tan en boca por su participación en Misfits, y Vicky McClure, pilares de carga de la serie que aguantan perfectamente el peso de esta. El primero por la construcción de un Woody asolado por los recuerdos, melancólico y frustrado por su pasado reciente, capaz de pasar de la sonrisa al llanto en un abrir y cerrar de ojos y que tiene que elegir entre su antigua vida o una nueva que, aunque satisfactoria, no es la que quiere. Y la segunda por una Lol que vive a medio camino entre la culpa y el remordimiento que la arrastra hasta los infiernos. Pero, a su termino, This is England '88 propone un final más satisfactorio e ideal que el esperable tras los tortuosos caminos que nos han llevado hacia él. ¿Será la historia de Sean Meadows un cuento con final feliz a pesar de todo? El principio de los noventa nos lo dirá.

[1] El álter ego de Meadows, recuerden.

[+] Tres listas de Spotify con la música de la película y series. This is England, This is England '86 y This is England '88.

24 de enero de 2012

Suburgatory


Parece haber un boom de sitcoms creadas por mujeres en los últimos meses. No hace ni dos semanas se estrenó en NBC Are you There, Chelsea? serie en la que Dottie Zicklin y Julie Ann Larson transportan a la pequeña pantalla el best seller Are You There, Vodka? It's Me, Chelsea de la cómica Chelsea Handler y desde el comienzo de esta temporada la misma NBC cuenta en pantalla con Whitney, creada y protagonizada por Whitney Cummings, la misma que junto a Michael Patrick King aparece en los créditos de otra de las nuevas de este año, 2 Broke Girls.

Déjenme que coja aire...

... porque la cosa no acaba ahí. En la Fox tienen New Girl, la serie hecha a medida para Zooey Deschanel y creada por Elizabeth Meriwether y la apuesta de comedia de la ABC es Suburgatory, salida de la mente de 
Emily Kapnek, productora consultora [1] de Parks and Recreation, y en la que me gustaría pararme porque, de lejos, me parece la propuesta más interesante de todas las series nombradas.

El punto de partida de Suburgatory, como muchas otras comedias antes que ella, es simple. La inserción de un elemento exterior dentro de un contexto totalmente contrario. En el caso que nos ocupa un padre soltero se traslada desde la cosmopolita Nueva York hacia los clónicos suburbios para aislar a su hija adolescente de la mala influencia de la gran ciudad y proporcionarle un estilo de vida más comunitario y controlador. Así pues la primera gran baza de Suburgatory reside en esa mirada sucia y llena de mala leche que se hace al retrato estereotipado del suburbio americano, ese de casas con jardines idénticos, madres que lucen como sus hijas que conducen caros y grandes coches y en el que no hay espacio para lo diferente.

Y como además tenemos protagonista adolescente [2], todo este choque de culturas se traslada también al ambiente escolar siendo Suburgatory también, a la vez, la enésima mirada crítica a ese subgénero tan norteamericano como es la comedia de instituto. Pero que Suburgatory juegue con tantos elementos tan conocidos y utilizados no es sinónimo de hartazgo y mucho menos negativo de por sí porque, como una buena serie, a partir de estos elementos generales de partida va generando un mundo propio repleto de personajes secundarios y recurrentes [3] que constituyen el otro punto fuerte de Suburgatory, la recreación de un microcosmos específico, de una ciudad (suburbio, perdón), y no solo de unos cuantos personajes.

Suburgatory ya tiene asegurada una temporada completa y aunque no inventa nada ni está en la vanguardia de la comedia televisiva sabe perfectamente cuales son sus referentes y como explotarlos, cosa que en los tiempos que corren no es poco.

[1] ¿Y qué es una productora consultora? Pues suelen ser miembros no permanentes del equipo creativo de una serie que de vez en cuando ofrecen asistencia experta sobre temas específicos.

[2] Jane Levy, una versión reducida de Emma Stone.

[3] Y aquí hay que pararse en el matrimonio que forman Chris Parnell y Ana Gasteyer, dos tótems de la historia reciente de Saturday Night Live que roban la pantalla en cada aparición. Apariciones que van de menos a más con el paso de los episodios y que de seguir ese ritmo les convertirán en algo más que unos simples personajes secundarios.

19 de enero de 2012

El iPod de Jonathan Ames

Ambientada en Brooklyn, epicentro de la cultura hipster de Nueva York (y de la gran mayoría de los espectadores de la serie por lo visto), es de esperarse que Bored to Death tenga una banda sonora por lo menos adecuada. Lamentablemente éste no es el caso, por que la música que suena durante las aventuras de Jonathan Ames no es que sea adecuada, sino que es excelente, un perfecto resumen de la esencia de la serie.



Por un lado tenemos las canciones que evocan la parte noir de la serie: grandes nombres del jazz como John Coltrane, dioses de la fusión como Tito Puente, colosos del soul como Isaac Hayes, melodías clásicas como “Dark Eyes” y artistas actuales con clarísima inspiración retro como The Bandana Splits o el disco swing de Sinnead O’Connor (Am I Not Your Girl?, 2003). Pero quizás el grupo más representativo de este sonido sean Big Lazy, un trio, cómo no, neoyorquino que toca un rock instrumental claramente inspirado en el cine noir y del que Quentin Tarantino seguro debe tener todos sus discos. Si crees que no identificas su sonido, piensa en las escenas de investigación de Jonathan y ahí lo tienes. Altamente recomendables.




La otra cara de la moneda es la gran cantidad y variedad de grupos underground que suenan a lo largo de las 3 temporadas, complementándose a la perfección con los sonidos más clásicos y haciendo las delicias de los fans de las camisas a cuadros y las gafas de pasta sin graduación. Jóvenes promesas indie como Lykke Li, grupos consolidados (y de Brooklyn) como TV On The Radio, rarezas de muy buen gusto como Dan Auerbach (cantante y guitarra de The Black Keys) en solitario o el supergrupo Monsters of Folk, veteranos de la escena como The Magntic Fields o Stephen Malkmus, el colectivo sueco I’m From Barcelona, los impronunciables !!!, el grupo fetiche de la serie Young Marble Giants... Todos juntos forman una moderna y equilibrada mezcla de sonidos pop, rock, eléctronica y todo lo que se te ocurra de por medio que para los que disfrutamos descubriendo grupos nuevos constantemente es una auténtica gozada.





No abundan las series con un estilo musical tan marcado y que represente tan bien su espíritu, que yo conozca solo Skins y Misfits están a este nivel (sus bandas sonoras están también entre nuestras listas de reproducción favoritas). Así que con esta playlist de Spotify hecha con mucho cariño (y que cada tanto sigo actualizando), les dejo un motivo más para echar de menos a Bored to Death.

16 de enero de 2012

Ultimate Sherlock


La revisión y puesta al día del más famoso personaje de Conan Doyle a cargo de Steven Moffat y Mark Gatiss [1] ha dado carpetazo a su segunda temporada con la reinterpretación de El Problema Final en The Reichenbach Fall. Y es que con el enfrentamiento final entre Sherlock y su némesis, James Moriarty, se cierra una temporada centrada en llevar al límite al personaje y en exponer sus más profundas convicciones a la vez que se han revisionado tres historias capitales del legado de Sherlock Holmes, la ya citada El Problema Final, Escándalo en Bohemia y El sabueso de los Baskerville.

Si durante la primera temporada se nos mostraba un Holmes con una sociopatía muy marcada y arraigada, en estos tres episodios hemos sido testigos del proceso, parcial, de humanización del personaje [2]. Así pues, en A Scandal in Belgravia, con la aparición de otro mito holmesiano como Irene Adler vemos como la marcada misoginia de Sherlock es capaz de romperse gracias a la empatía que es capaz de desarrollar hacía La Mujer hasta el punto de considerarla un igual. Por otro lado, en The Hounds of Baskerville, Moffat y Gattis apuntan a lo más básico de la existencia de Holmes, su capacidad de deducción y el miedo de este a no poder confiar en ella. Y como punto final, en The Reichenbach Fall, Moriarty destripa el alma del detective intentando despojarle de su identidad y credibilidad como genio y exponiendo su debilidad hacia sus seres cercanos. Corazón, cerebro y sentimientos.

Pero no solo se encuentra el acierto de la serie en esta autopsia del personaje, si no en la renovación de las historias y el mimo con el que Moffis [3] tratan al fan más conocedor [4]. En A Scandal in Belgravia se desprenden de la realeza centro europea para situar la historia en un contexto más local, sexual y poniendo la atención del escándalo en la figura de una princesa que curiosamente le acerca al primer episodio de la otra sensación que nos llega del Reino Unido, Black Mirror. Con The Hounds of Baskerville se pone al día la que posiblemente sea en tono y ambientación una de las historias más atípicas de Sherlock Holmes. Una historia más acercada al terror clásico que es reciclada para mostrar que el verdadero miedo actual sigue estando en lo desconocido, y que este reside en los límites a los que son capaces de llegar la ciencia y la tecnología. Y para finalizar, en  The Reichenbach Fall las famosas cataratas pasan a ser una anécdota y la persecución de Moriarty consiste es destrozar la figura pública de Sherlock aprovechando la influencia de los medios y la opinión pública en la sociedad actual.

En definitiva, se podría decir que esta segunda temporada de la serie es una versión vitaminada de lo que fueron los tres primeros episodios. Con unas tramas más enrevesadas y con más curvas que Despeñaperros, unas infografías en pantalla que se multiplican, un Benedict Cumberbatch que es capaz de recitar diálogos a una velocidad endiablada y un Martin Freeman demostrando porque su BAFTA por interpretar al Doctor Watson es más que merecido, Shelock se despide hasta una ya confirmada tercera temporada que no podremos degustar, aparentemente, hasta 2013.

[1] Un Gatiss al que, a veces injustamente, se le relega a un segundo plano por detrás de la figura omnipresente de Moffat pero que tiene tanto mérito como el escocés en los aciertos de Sherlock. Y es que no olvidemos que además de crear y guionizar la serie junto a Moffat, construye e interpreta una excelente versión de Mycroft Holmes, un personaje que, muy acertadamente, consigue mucho más relevancia en está versión de la historia que en los relatos originales de Doyle.

[2] En la primera temporada no vemos a Sherlock apenas comer o beber, ni esforzarse en pedir disculpas o dar unas gracias (aunque no fueran sentidas). En la segunda temporada vemos todo eso y más, como a Sherlock dormir en la intimidad de su dormitorio, su complicidad con Watson... ¡hasta estar desnudo en el palacio real! Detalles que ponen en evidencia la influencia de Watson en la personalidad y actos de Holmes.

[3] Moffiss igual a Moffat más Gatiss.

[4] Los guiños son costantes. Desde alusiones a relatos menores de Holmes como The Geek Interpreter (The Greek Interpreter), a la aparición de iconos como el famoso sombrero del detective, el club Diogenes o el cameo de Douglas Wilmer, que ya interpretó a Sherlock en la adpatación de la BBC de 1965.


15 de enero de 2012

Los Tops de Basura and TV: Series que no has visto

Porque en Basura and TV le tenemos cariño a los underdogs, he aquí el primer Top del año: una lista con las joyas ocultas del año 2011, diez series que probablemente no hayas visto, para todos los gustos y en orden alfabético. Si eres seguidor de más de la mitad de estas series significa que eres un verdadero fan de Basura and TV y deberías salir tomarte unas cervezas con nosotros. Me tomé la libertad de añadir imágenes representativas e información básica por si alguien quiere saber rápidamente a qué se enfrenta y cuánto le costaría ponerse al día. De nada.

Adventure Time: las aventuras de Jake el perro y Finn el humano son las actuales joyas de la corona de Cartoon Network, objeto de culto entre más adultos que niños. Con un apartado artístico colorido e infantil pero tremendamente carismático y unos guiones que desafían los límites de lo absurdo, hay que tener una piedra en lugar de corazón para no ver esta oda a la imaginación. 

[Cartoon Network, Animación para adultos con mentalidad de niño, 3 temporadas completas, 81 episodios, renovada]


Archer: una serie de animación sobre una agencia de espionaje que se ganó por méritos propios ser un sólido miembro del bloque de comedias para adultos del canal Fx. Las misiones de los agentes de ISIS, con el hilarante y peterpanesco Archer a la cabeza, son cada vez más delirantes y políticamente incorrectas. Sin pelos en la lengua y con unos actores de doblaje excepcionales. 
 
[FX, Animación para adultos, 2 temporadas completas, 26 episodios, regresa el Viernes 20 de Enero]

    Fresh Meat: heredera natural de The Inbetweeners, la nueva serie del Channel 4 inglés retrata con claro conocimiento de causa, gran sentido del humor y un brillante grupo de jóvenes actores el día a día de seis estudiantes compartiendo una casa en su primer año en la universidad. Inevitable sentirse identificado si eras de los que preferían el bar a la biblioteca y entregaban los trabajos minutos antes de la fecha de límite.

    [Channel 4, Comedia universitaria, 1 temporada completa, 8 episodios, renovada]


    Men of a Certain Age: una de las cancelaciones menos merecidas de los últimos tiempos, contaba la historia de 3 amigos pasando por la crisis de los 50 con un perfecto equilibrio entre el drama y la comedia. Cálida, tierna, realista y con un protagonista inolvidable, Joe Tranelli es el mejor papel de la carrera de Ray Romano.

    [TNT, Comedia familiar, 2 temporadas completas, cancelada]


    Southland: no me cabe en la cabeza cómo puede ser que una serie policial del creador de E.R. tenga que luchar tanto con las audiencias. Hoy en día no existe otra serie del género con mejor desarrollo de personajes y que retrate con semejante realismo la labor de los policías de una ciudad (en este caso los barrios bajos de Los Angeles). 

    [TNT, Drama policial, 3 temporadas completas, 23 episodios, regresa el Miercoles 18 de Enero]


    The Fades: en tan solo 6 episodios, esta serie de la BBC es capaz de plantear, complicar y concluir una interesante historia que mezcla drama adolescente, comedia, terror y fantasía. The Fades hace mucho con muy poco y lo hace todo bien. Una de esas joyitas a las que nos tienen acostumbrados los ingleses y una lección de síntesis para los americanos.

    [BBC 3, Drama-terror-sobrenatural-adolescente, 1 temporada completa, 6 episodios, a la espera de renovación]


    The League: centrada en un grupo de amigos treintañeros que comparten una liga de Fantasy Football (como el Comunio pero de futbol americano) y con un reparto de actores cómicos prácticamente desconocido es comprensible que no triunfe por estos lares. Pero sobre todo con sus dos últimas temporadas, The League se convirtió en una cita ineludible en la frecuencia más adulta del espectro de comedias. Experta en acuñar términos propios, con diálogos frescos y grandes personajes (Ruxin es el Rey), no hace falta saber cuántos puntos vale un touchdown para partirse de la risa.

    [FX, Comedia adulta, 3 temporadas completas, 32 episodios, renovada]


    The Ricky Gervais Show/An Idiot Abroad: los dos proyectos paralelos de Ricky Gervais y Stephen Merchant tienen como factor común a Karl Pilkington, un hombre ignorante, con una visión del mundo muy limitada, pero ante todo, un tipo normal. Una es una versión editada y animada del podcast homónimo en el que Ricky y Steve se dedican a tirarle de la lengua a Karl para que de sus hilarantes opiniones y puntos de vista. La otra es un documental de viajes cuyo único objetivo es, en palabras de Gervais, sacar a Karl de su “zona de comodidad” (el sofá de su casa) y ver como reacciona. Y por última vez: Karl Pilkinton NO es un personaje, es así de tonto de verdad.

    [HBO, Podcast animado, 2 temporadas completas, 26 episodios, renovada] 
    [Sky 1, Documental de viajes, 2 temporadas completas, 16 episodios]



    Workaholics: tres veinteañeros inmaduros, amigos de toda la vida, intentando combatir el aburrimiento de la vida adulta en una comedia que bebe directamente del estilo de It’s Always Sunny in Philadelphia. Nacida de una serie de sketches en internet, perfeccionó su estilo en su segunda temporada con planteamientos cada vez más absurdos e hilarantes. La química entre los tres protagonistas (creadores y guionistas de la serie) es inmejorable. 

    [Comedy Central, Comedia irresponsable, 2 temporadas completas, 20 episodios, renovada]

    13 de enero de 2012

    Basura and TV: 2011

    Que mejor que parafrasear la introducción que Mauro ha escrito, y que estarán a punto de leer, para presentarles el nuevo trabajo de este santo blog:

    [...] La idea de Álex, como todo lo que hacemos en Basura and TV, era ofrecer algo distinto, especial, en lo que se note nuestra visión particular de las cosas y no un simple “esto me encanta/esto es una puta mierda”. Y además, qué mejor momento para encerrarnos a escribir y maquetar que las vacaciones de fin de año...

    Así pues tanto Mauro como un servidor estamos orgullosos de presentarles el anuario 2011 de Basura and TV, una recopilación de todo lo que ha dado el año de sí en el blog en el que encontraran artículos viejos y nuevos de lo más destacado en este año de series además de unas cuantas colaboraciones de lujo para la ocasión. A estos dos juntaletras se nos suman para la ocasión Alberto Nahum de Diamantes en Serie, Marina Such de El Diario de Mr.MacGuffin, Dani López de Freak's City, Pere Solá de Crítico en Serie, Romina Cisneros (@Gromix) y Marga Avendaño (@Spidermarga). No nos merecemos a tanta gente buena.

    Desafortunadamente no están todas las series que nos gustarían, así que nos sentimos en deuda con American Horror Story, nos avergüenza no mencionar a Juego de Tronos, se nos cae la cara al suelo de dejar fuera a Community o Parks and Recreation, lamentamos que Black Mirror o Life's Too Short nos deslumbraran tan tarde y lloramos desconsolados por no darle a It's Always Sunny in Philadelphia la importancia que se merece.

    Esperemos que la próxima vez, si ustedes gustan, tal cosa no vuelva a ocurrir.



    9 de enero de 2012

    El Imperio de Nucky Thompson

    Un hombre impecablemente vestido a orillas del mar oteando el horizonte. Las olas rompen y traen miles de botellas de whiskey a la costa de Atlantic City. Nuestro hombre, tranquilo, sin un ápice de sorpresa ante semejante fenómeno, deja que el agua moje sus lustrosos zapatos dando a entender clara responsabilidad de lo que está sucediendo. Cuando emprede su camino hacia el paseo marítimo, sus zapatos y el fino pantalón de su traje parecen recién salidos de la tintorería. Al fondo, el imperio de Nucky Thompson en todo su esplendor.




    Éste es el efecto que tiene Boardwalk Empire, como un barril de whisky reposando en una bodega irlandesa esperando para ser importado de contrabando, con el tiempo te hace valorar mucho más elementos que estaban presentes desde el principio. Con el ritmo narrativo y la planificación a largo plazo de la gran novela americana, Terence Winter introduce tramas y persojes que desarrolla con parsimonia y sutileza hasta que la serie adquiere un momento de inercia imparable, como el que pudimos disfrutar en los últimos episodios de su segunda temporada.

    Este año, poner a Nucky contra las cuerdas y desplazarlo de su trono sirvió para entender cómo llegó a ser el dueño de la ciudad. Sin las restricciones del cargo público, Nucky (interpretado magistralmente por esa máquina perfecta que es Steve Buscemi) es un enemigo implacable, capaz de hacer y deshacer alianzas a discreción, siempre con un as bajo la manga y, lo más importante, no olvidando nunca. Pero aunque Nucky sigue siendo el eje central de la historia, se podría decir que ésta fue la temporada de Jimmy Darmody. El trabajo realizado para este personaje, ya sea de interpretación a cargo de un Michael Pitt en estado de gracia o de desarrollo por parte de los guionistas, fue sencillamente espectacular.

    Lo más fascinante para mi de Boardwalk Empire es la convicción en sus ideas y la ambición de la historia que pretende contar. En el marco del origen del crimen organizado en los Estados Unidos durante los años 20, se permite ser mucho más que una serie “de gangsters”. Boardwalk Empire es una serie sobre padres e hijos, sobre madres solteras, sobre el racismo, la inmigración, el poder, la religión, las creencias personales... La serie abarca una gran variedad de temas importantes y siempre tiene algo interesante que decir al respecto, todo a través de unos personajes retratados y desarrollados de forma magistral. Nunca vi una serie con tantas opciones de spin offs: a quién no le encantaría ver la historia desde el punto de vista de Arnold Rothstein, conocer el pasado de Richard o directamente una serie centrada en Chalky White.

    Sería fácil (y erróneo) desmerecer a esta serie por la cantidad de dinero invertido en ella. Boardwalk Empire no deja lugar a dudas del talento y la veteranía de sus productores. Yo destacaría decorados como la casa del Comodoro o el paseo marítimo, el espectacular uso de la pantalla verde, el vestuario y la banda sonora, compuesta casi exclusivamentente por piezas de la época.

    Por su intencionado ritmo y discutible falta de espectacularidad (si la comparas con Game of Thrones o Breaking Bad...) a muchos les costaba creer que Boardwalk Empire fuese la nueva gran serie de HBO, pero esta segunda temporada dejó muy claro que el imperio de Nucky Thompson no tiene nada que envidiarle al de Tony Soprano. No sé qué nos espera en el horizonte de Atlantic City, pero al igual que los ejecutivos de HBO, me resulta muy fácil depositar mi confianza en nombres como Terence Winter, Tim Van Patten o Martin Scorsese.