28 de mayo de 2014

Once you were lost, and now you're back home.



A algunas series se les da bien plantear episodios autoconclusivos perfectamente ejecutados. Otras destacan por construir universos a los que te gusta volver semanalmente e ir poblándolos poco a poco con un reparto cada vez mayor. Otras diseñan tramas a largo plazo que tienen éxito por combinar la emoción del giro de guión con la introspección psicológica y el desarrollo de personajes. Adventure Time es una de las poquísimas series que puede afirmar estar entre las mejores en todos estos ámbitos, muchas veces logrando ejemplificarlos a la vez. Éste es mi caso favorito.

24 de mayo de 2014

Go Team Venture!


"I don't know, they just DO that."
Brock Samson

Es justo asumir que aquellos que nos criamos con repeticiones de Jonny Quest terminamos planteándonos cosas. La nostalgia ha sido siempre un pozo sin fondo para la sátira, pero la serie en cuestión, el primer proyecto de acción del estudio Hanna-Barbera allá por los 60, era especialmente propensa a ello, y no fuimos pocos (Tom Minton y el equipo de Freakazoid! entre ellos) los que la encontramos altamente parodiable de la forma más encantadora. Pero, hasta donde sé, sólo una persona vio en ella el potencial suficiente como para construir un elaboradísimo mundo a partir de una idea que pareció nacer exclusivamente para reírse de la misma.

Esa persona era Chris McCulloch, un dibujante que, mientras escribía en la infravalorada The Tick, empezó a elaborar un comic-book de 24 páginas parodiando la serie de su infancia, hasta que éste creció demasiado como para seguir siendo ese cómic. Con una biblia de tamaño considerable, McCulloch partió a vender su idea a Comedy Central a partir del simple planteamiento "¿cómo termina siendo a los 40 un niño criado de forma tan irresponsable como Quest?". Fue rechazado.

Su creador, lejos de rendirse, escribió el episodio piloto de su serie y se lo presentó a una joven Adult Swim, que se interesó en la serie tras plantear ciertos cambios: no habría continuidad, no habría arcos, los episodios durarían la mitad. McCulloch los rechazó todos. La serie terminó saliendo adelante sin cambio alguno, y años después, Mike Lazzo, respetado productor ejecutivo de Adult Swim, declaró abiertamente respecto a lo propuesto: "nos equivocamos por completo".

Pero, siendo justos, ¿cómo podían saber ellos (por no hablar de nosotros) que la mente de McCulloch planeaba tamaña evolución para su proyecto? Vistos hoy en día, el piloto de la serie e incluso gran parte de su primera temporada resultan hasta rudimentarios en comparación con el apabullante universo que la serie terminó ofreciéndonos. Descúbranlo conmigo.

13 de mayo de 2014

El universo de Chris Lilley

ABC Asutralia y BBC Three [1] estrenaron casi simultáneamente la semana pasada Jonah from Tonga, la nueva comedia del multipremiado cómico australiano Chris Lilley. Los que no estéis al tanto de la carrera de Lilley pensareis con razón que hasta aquí no hemos contado nada lejos de lo normal, claro, pero lo que tenéis que tener en cuenta es que desde que este actor y guionista apareciera en el programa de sketches Big Bite allá por 2003 toda su obra, por ahora cinco series, están relacionadas entre sí, creando un universo de personajes y temas recurrentes que configuran la visión cómica que su autor tiene hacia las gentes que pueblan su país.

Como decíamos, gracias a Big Bite Lilley saltó a la fama y dos años después debutaba la primera serie de su creación, We Can Be Heroes: Finding the Australian of the Year [2]. Un falso documental que se proponía buscar al más notable ciudadano de entre todos los australianos que bebe mucho, como no al hablar de esa época, de los primeros trabajos de Ricky Gervais y Stephen Merchant. La particularidad de la serie y constante desde entonces residía en que Lilley interpretaba a todos los personajes principales. Desde un adolescente asiático hasta una ama de casa de mediana edad, pasando por una repelente estudiante de instituto, Ja'mie King, su por ahora personaje más popular y del que hablaremos más tarde.