1 de septiembre de 2015

Mockumentary Now!



Documentary Now! (IFC, 2015-...) es la nueva comedia de manos de un trío ya conocido por la mayoría de personas que sigan el circuito humorístico americano. Fred Armisen, Bill Hader y Seth Meyers se embarcan en la tarea de parodiar y homenajear la historia de los documentales a través de un genero que definitivamente está en alza como el mockumentary o falso documental. Y digo que está en alza porque solo este verano, y solo en Estados Unidos, se han estrenado tres propuestas que definen a la perfección, a veces para bien y otras para mal, los distintos palos de este género: el especial de HBO 7 Days in Hell, la serie de Comedy Central Another Period y la ya nombrada Documentary Now!

Pero de ellas hablaremos un poco más tarde.

Desde luego que en esto de la comedia el uso del falso documental no es algo que nos pille de nuevas. Si quieren leer un mejor repaso de su historia en su totalidad y en diferentes medios les recomiendo este articulo de Jónatan Sark en El Receptor. Porque hoy vamos a centrarnos más, como decía, en las aplicaciones de este género dentro del mundo de la comedia televisada moderna.

Empecemos por 1985. La BBC le robaba a la competencia a Victoria Wood y estrenaba As Seen on TV, programa de sketches entre los que se encontraban pequeñas piezas documentales que contrastaban por su naturalidad con el resto de momentos del programa y que no eran más que una continuación lógica de lo que ya hacía anteriormente en Wood and Walters con aproximaciones como The Woman with 740 children, por ejemplo. Catorce piezas fueron producidas, una por cada uno de los catorce episodios emitidos divididos en dos temporadas y un especial de Navidad.


Viéndolas hoy en día es indudable la posterior influencia del trabajo de Wood en la comedia inglesa de los noventa. Su alumno más aventajado sería Chris Morris que, junto a Armando Iannuci  primero en The Day Today (1994) y con gente como Charlie BrookerGraham Linehan [1] después en Brass Eye (1997) recuperaría el formato dentro de dos programas que satirizaban los noticiarios de sucesos ingleses. El culmen de todo esta acumulación de talento se daría en 2001, con un especial de Brass Eye sobre la pedofilia y el tratamiento sensacionalista de muchos medios ante diversos casos recientes de niños desaparecidos. Contar con gente como  Gary Lineker y Phil Collins participando del chiste no les sirvió para que autoridades y, sobre todo, medios  aludidos pusieran el grito en el cielo dando así pie a otra oleada sensacionalista de críticas. Porque no os creáis que esto de los debates sobre los límites del humor se inventó con Twitter.