1 de septiembre de 2016

Los cambios en la licencia de televisión británica: porqué se producen y cómo afectan a los usuarios



Hoy, 1 de septiembre, se ha hecho efectiva en Reino Unido la nueva ley que obliga a poseer una licencia de televisión para poder acceder a los contenidos bajo demanda del iPlayer, la plataforma online de BBC. Una decisión que intenta arreglar la laguna que hacía que cada vez más gente pudiera acceder a contenidos de la cadena pública sin pagar la cuota obligatoria anual. Una medida que vamos a intentar explicar y exponer no solo por la importancia que tiene en un modelo de referencia como el de la BBC, si no por lo que nos afecta a todos los extranjeros que aprovechábamos esa vacío para acceder a la fuente original del contenido.

La licencia de televisión y su uso:

La licencia de televisión es un impuesto directo utilizado casi en su totalidad para financiar los servicios de televisión, radio y contenido online de BBC. Desde 2010 el precio de esta licencia es de 145.5 libras (49 si aún eres poseedor de televisiones en blanco y negro) y, para simplificar, es la propia BBC la encargada de recolectar ese dinero, así como de controlar cualquier irregularidad [1]. Su titularidad es domicilial, no personal, y es obligatoria para ver o grabar cualquier emisión televisada de cualquier canal, no solo BBC. Esto incluye las emisiones online en directo a las que se puede acceder en las páginas web o aplicaciones de los diferentes canales (el propio iPlayer, All 4 o el Hub de ITV, por ejemplo).