27 de julio de 2009

Entourage, con E de Eric Murphy

Con posibles referencias a ciertos aspectos sobre la sexta temporada de Entourage, que no llegan a ser considerados spoilers pero, oye, por avisar no pasa nada.

eric

Entourage es una serie muy bien hecha. No creo que descubra nada nuevo diciendólo pero tampoco pasa nada por recordárlo y así convecer a todos ellos que no la han visto para que lo hagan. Es graciosa, ligera (en el buen sentido de la palabra) y única, algo que en los tiempos que corren es de muy agradecer. Además posee una regularidad en la calidad total de sus episodios que la hace aún más grande. Pero...

... aún así tiene aspectos o detalles que van en su contra. Posiblemente el más grande (para el gusto del que escribe) es la poca o nula evolución de la mayoría de sus personajes. Por mucho trabajo que tenga ahora Drama, sigue siendo un perdedor con mayúsculas, Ari Gold es un bad ass motherfucker del show business por mucho que nos enseñen lo que quiere a su familia y a Vince no le cambias ni con todo el fracaso post-Medallin que sufrió la pasada temporada.

Por eso se agradece los pequeños cambios que se empezaron a introducir durante la temporada pasada y que, por lo visto en los tres primeros episodios de esta sexta temporada, se van acentuando. Ahí tenemos la relación de Turtle con Jamie Lynn-Singer (un gran acierto, he de decir) y la decisión de este de dejar de ser el chico de los recados, el miedo que siente Vince por alejarse de sus amigos o principalmente, y la verdadera razón de juntar palabras en este post, la evolución de E desde que empezó la serie hasta el día de hoy.

No se a ustedes, pero desde más o menos la segunda temporada de la serie, siempre me pareció que el verdadero protágonista de esta historia sobre Hollywood era el personaje de Eric. Un chico de barrio normal que tiene la suerte de que su mejor amigo se convierta en una superestrella con él como consejero y manager por decreto y que poco a poco se introduce en el negocio ganandóse el respeto del mundillo. Prueba de ello es su relación con Ari, implacable en cuanto a temas de negocio se trata, que pasa de humillarle siempre que tiene ocasión a tratarle como un igual.

Y es así como el nuevo E deja de ser un chaval reservado, enamoradizo, abrumado por las circustancias y dependiente de Vince a un ejecutivo, manager y productor que se mueve con chulería por los pasillos de las grandes cadenas y estudios y que consigue lo que quire. El verdadero "juego de Hollywood" es ese, y en Entourage no hay mayor ejemplo de ello que Eric, al que todos empiezan ya a llamar Mister Murphy.