2 de julio de 2015

Fantasías masculinas


Empecemos hablando del elefante en la habitación. Sí, Ballers (HBO, 2015) es el nuevo intento de Steve Levinson y Mark Wahlberg de repetir el éxito que lograron con Entourage. Una vez que la gallina de los huevos de oro parece que va a pasar a mejor vida tras su mediocre paso por la salas de cine, el dúo parece dispuesto a repetir la formula asegurándose que los cambios no son más que estéticos y apostando por el tirón mediático que les da la vuelta de una superestrella como Dwayne Johnson a la televisión.

Así que cambiamos las luces de neón de Hollywood por la de los focos de los estadios de fútbol americano. Pero el resto sigue ahí, pura fantasía masculina de poder, amistad, mujeres y dinero a ritmo de hip hop. Y es que lo que sus responsables, y HBO, parecen no haber entendido con Ballers es que el espíritu de Entourage se quedó anticuado casi nada más aparecer y que la serie llega diez años tarde.

En los dos episodios que llevamos la serie solo gana enteros y protagonismo cuando deja a un lado esa fantasía e intenta, con pinceladas gordas, desmitificar ese mundo de lujo supuestamente perfecto centrándose en lo que viene después. Es ahí donde el personaje de Johnson gana relevancia como un ex jugador que tiene que encontrar su lugar entre figura paterna y responsable para nuevos jugadores y el desarrollo de su nueva vida profesional.

Y aunque el carisma de The Rock es aplastante, pun intended, no es suficiente para cargar con un proyecto  que habría que ver si hubiera salido a la luz en HBO si no tuviera los grandes nombres que tiene asociados. Y es que, directamente, Ballers es un producto de tiempos pasados y, hoy por hoy, nada de lo que ofrece es original o, mucho peor, valedor de una calidad suficiente para destacarla entre el resto. 

1 de julio de 2015

La nueva carne


Este anuncio de Scream (MTV, 2015) a ritmo de Rilo Kiley dejaba abierta la esperanza tras las noticias de que ni Kevin Williamson ni Wes Craven [1] iban a tener nada que ver con el relanzamiento televisivo de una de las franquicias más reconocibles de los últimos veinte años. Y lo hacía porque captaba muy meritoriamente el tono desenfadado que se le presupone a una saga que se encuentra en el imaginario colectivo de muchos amantes del cine de terror. Pero claro, que no viéramos ningún fotograma de la serie también anticipaba que a lo mejor donde podíamos ver las mejores de las intenciones solo había una muy buena jugada del equipo de promoción de la cadena.

No voy a contar nada nuevo, pero el éxito de Scream radicaba en el juego de referencias sobre el género en el que Craven y Williamson se movían como peces en el agua, logrando a la vez ese equilibrio tan difícil entre la sátira, la revisión y el más sentido homenaje. Un juego del que el espectador, totalmente empapado de los mecanismos y clichés del slasher durante años, era totalmente cómplice. Y, a parte de los guiños y toques en el hombro esperables y demasiado subrayados, no parece que esta Scream quiera recorrer esos caminos. Algo que no necesariamente tiene que ser malo.

Cabe preguntarse, entonces, hasta que punto esta ruptura con el pasado puede ser beneficiosa para el devenir de la serialización. Porque los tiempos han cambiado y los referentes del horror adolescente son otros. Unos referentes que la nueva Scream parece no querer sacar de las grandes sagas cinematográficas o de su propia franquicia, si no de éxitos televisivos juveniles modernos como Pretty Little Liars.

Es por ello que en su piloto Scream deja una sensación amarga, porque no termina de dejar claro a qué quiere jugar. Si a actualizar una saga a los tiempos que corren, algo que por otra parte ya hacía la cuarta entrega cinematográfica, o a utilizar un legado reconocible por la mayoría para asegurarse una cantidad de ojos extras y rezar para que se queden tras presentarles una nueva propuesta que tiene poco de revisionista.


[1] Cuya aparición en los créditos como productor ejecutivo es meramente testimonial.

[+] El estado del terror televisivo, por Jonatan Sark en Sabemos.


5 de mayo de 2015

¿Te acuerdas de "Los Simpson: La Película"? ¡Ha vuelto! ¡En forma de chapa!


El título, porque mis juegos de palabras son dignos de parvulario, se refiere a la chapa que estoy a punto de darles [los tres lectores que hubiéramos tenido huyen despavoridos]; pero realmente no es más que una excusa barata para citar uno de mis gags favoritos de uno de mis episodios favoritos [1]. Si veis que alguien escribe un artículo sobre Los Simpson con cualquier otra intención, ese alguien no es un verdadero fan de Los Simpson.

Bienvenidos al artículo que llevaba ocho años dándome vueltas por la cabeza. Curiosamente, revisionar la película en sí antes de escribirlo era algo que no se me había pasado por esa misma cabeza ni una sola vez - pero así y todo, y porque me desvivo por vosotros, astutos lectores, hice precisamente eso ayer mismo. El delirante resultado, a continuación a esta misma Basura-hora, en este mismo Basura-canal.

Me desconcierta no haber logrado aún que decir eso se ponga de moda, por cierto. Empezaré a chantajear a Alejandro con que lo adopte de inmediato o dejo de subir mis ya enteramente característicos dos artículos anuales. No puede fallar.

26 de marzo de 2015

Steven and the Crystal Gems, we're gonna make you cry ♪ (Special "I want the crew to read my crap so now it's in English" Edition!)

 
"I AM THE ANGEL OF DEATH. THE TIME OF PURIFICATION IS AT HAND."
- Rebecca Sugar (approximate transcription)

If there's something similar to a specific "soul" of Adventure Time on its creative team, that's probably Rebecca Sugar. As responsible (this is relative, but I don't care) for the most touching and hilarious (often at once) episodes in its entire run, a huge part of its popularity (and 90% of its wonderful, catchy tunes) relies on her talent. When she departed to create her own show, a ton of skepticism invaded the internet, wondering both what would happen to Finn and Jake's weekly tales without her and if her new work would be up to par. Results were wonderful on both accounts.

Steven Universe, Sugar's creation, started out as a charming yet slightly formulaic reinvention of a Sailor Moon-esque show, but few of us were conscious of the incredible universe (redundant, I'm aware) that was being meticulously crafted before our eyes from the start. It was soon proven, though; and it's entirely possible there isn't a more memorable show on current television. Personally, I believe there's no better way of honoring and paying tribute to the absolute brilliance and originality of it than shamelessly ripping off an AVClub format, therefore here are the 12 most representative and iconic episodes of the show, exclusively for you, the person who saw the first three and said "well that sucked, hope Twitter shuts up about it eventually, am I right?".

25 de marzo de 2015

Steven and the Crystal Gems, we're gonna make you cry ♪

 
"SOY EL ÁNGEL DE LA MUERTE. HA LLEGADO LA HORA DE LA PURIFICACIÓN."
- Rebecca Sugar (transcripción aproximada)

Si hay algo parecido a un "alma" en el equipo creativo de Adventure Time, ésa es Rebecca Sugar. Responsable (esto es relativo, pero me da igual) de los episodios más conmovedores e hilarantes de la serie, en ocasiones incluso al mismo tiempo, gran parte de la popularidad de la misma (y el 90% de sus maravillosas y pegadizas canciones) recae en su talento. Cuando partió a crear su propia serie, una tonelada de escepticismo invadió internet, tanto por cómo se mantendría la serie de Finn y Jake sin ella como por si su nueva obra lograría estar a la altura. El resultado fue BONITO por ambos lados.

Steven Universe, la creación de Sugar, empezó como una simpática pero formulaica reinvención de una Sailor Moon más, pero pocos éramos conscientes del increíble universo (redundante, lo sé) que estaba siendo meticulosamente elaborado ante nuestros ojos desde el primer segundo. Pronto se nos demostró, sin embargo, y es posible que actualmente no exista serie más memorable en televisión. Personalmente, creo que no hay mejor forma de homenajear la absoluta brillantez y originalidad de la misma que fusilándole vilmente un formato al AVClub, y por ello, aquí están los 12 episodios más representativos de la serie, exclusivamente para usted, esa persona que vio los tres primeros y dijo "pues vaya puta mierda, a ver si se callan ya en Twitter, ¿no?".