20 de marzo de 2016

The Tonight Late Show Report



Una vez más desde esta santa casa nos hacemos eco de las necesidades de la gente y con el altruismo que nos caracteriza ponemos todo nuestro esfuerzo en ofreceros la nueva sección que todo el mundo estaba esperando (?). En The Tonight Late Show Report vamos a hacer un resumen de todo lo que han dado de sí los late night americanos durante la semana, que es la forma elaborada de decir que vamos a poner una recopilación de enlaces para llenar hueco. Una sección que promete ser semanal, quincenal, mensual. Bueno, una sección que estará por aquí hasta que nos cansemos o se nos olvide, para que os vamos a engañar. ¡Comenzamos!

Estrenos y celebraciones:

Un año después de anunciarlo ya se conocen más detalles sobre el nuevo late night de Chelsea Handler para Netflix. El proyecto, que aún no tiene nombre a la espera de que lo decidan las votaciones de sus fans, sí tiene fecha de estreno (11 de mayo) y formato. Cada nuevo episodio se estrenará en tres días diferentes de la semana (miércoles, jueves y viernes) y a partir de entonces estarán siempre disponibles hasta que Netflix desaparezca o llegue el fin del mundo (no descartamos que ambos eventos pudieran estar relacionados).

James Corden cumple un año al frente del Late Late Show de CBS. Un año que no le podría haber ido mejor. Rompiendo del todo con el estilo de Craig Ferguson, Corden se centró como tantos otros en la viralidad y no se puede decir que le haya funcionado mal. Su Carpool Karaoke es un fenómeno de masas (se están produciendo hasta dos programas diferentes basados en el formato) y la edición con Adele es ya el clip de un late night más reproducido en YouTube. Así que para celebrar todo esto Corden y su equipo volvieron a grabar un episodio fuera del estudio, esta vez emplazándose hasta una casa particular en la que montaron todo el programa con mónologo, invitados (Colin Farrell, Demi Lovato y Wanda Sykes) y hasta actuación musical en directo.



15 de marzo de 2016

The Characters y Flaked: Comedia de intento y error.


En una nueva etapa de dominación mundial, Netflix estrenó el viernes pasado dos nuevas comedias que añadir a su cada vez más rico catálogo. Porque independientemente de la calidad y gustos hay que reconocer su intento de abarcar el  máximo de audiencias posibles. Desde la más pura nostalgia sin más (Fuller House), a la recuperación de clásicos de culto (Wet Hot American Summer o W/ Bob & David), pasando por la comedia más personal (Master of None o la más reciente Love) o la animación (BoJack Horseman y F is for Family). Ahora, con The Characters y Flaked, Netflix vuelve a terrenos conocidos (el sketch y la comedia intimista) pero no lo hace con el mismo éxito.

El intento

En The Characters varios cómicos [1] construyen piezas independientes en las que en media hora desarrollan una serie de personajes y situaciones diferentes, creando en cada episodio un micromundo muy personal. Se intuye en la serie una enorme libertad creativa y unas verdaderas ganas de presentar un producto que se diferencie entre toda la buena oferta en cantidad y calidad que existe actualmente en el panorama de programas de sketches. Y esto, que en el papel puede parecer ideal, es a la vez el origen y detonante de lo mejor y peor que la serie puede ofrecer. Gracias a esa libertad y a su formato es posible desarrollar ideas que en otros lados serían rechazadas por completo y esto hace que cada autor pueda explorar rincones cómicos que de otra forma le estarían negados. Pero esa falta de límites hace que otras ideas que no pasarían el corte (no por arriesgadas, si no por que simplemente no dan el nivel) aparezcan también en una proporción mayor de lo deseable. Afortunadamente esta irregularidad no hace que el conjunto se resienta demasiado, pero sí deja la sensación de que se busca más el acierto por acumulación que por puntería. Nada grave, desde luego, simplemente es el precio que a veces hay que pagar por apostar por este tipo de iniciativas.

28 de diciembre de 2015

Cinco estrenos a reivindicar de 2015

Estas no son las mejores series de este año que acaba, pero de verdad creemos que tendríais que echarles un vistazo. Porque ya sabemos que lo has gozado con Fargo o que tu vida no tiene sentido desde que se acabó Mad Men, pero puede que se te hayan pasado un par de estrenos por el camino que se merecen una mención entre tantas loas. Comenzamos.

7 Days in Hell (HBO):

Una de las mayores gamberradas del año vino de mano de HBO con este falso documental sobre la rivalidad más que deportiva entre Aaron Williams y Charles Poole, dos tenistas interpretados por unos Andy Samberg y Kit Harington desatados. Tras su paso por Girls, Murray Miller vuelve a sus tiempos más desvergonzados de Family Guy y King of the Hill para escribir la historia del partido de tenis más largo de la historia que, por momentos, parece una parodia directa de Los niveles del juego, el excelente libro de John Mcphee (que de paso también os recomendamos).


Documentary Now! (IFC):

Varios talentos cómicos venidos de épocas mejores de Saturday Night Live se juntan y crean esta revisión del género documental que no se queda en la mera parodia si no que logra ser un compendio de los diferentes tropos del género. Fred Armisen, Bill Hader y Seth Meyers logran jugar con las expectativas del espectador construyendo los episodios al rededor de varios documentales muy reconocibles y recreando, a veces con un tino de artesano, sus estructuras y formas. Ah, y con Helen Mirren como presentadora dándole enjundia al asunto.


Midwinter Of The Spirit (ITV):

Thriller inglés sobrenatural con tintes religiosos sobre una reverenda especialista en exorcismos y cultos oscuros. Sí, tan molón como suena. Con una ambientación sobria y deudora del género de terror esta adaptación de las novelas de Phil Rickman nivela muy bien sus partes más sobrenaturales con el drama personal de su protagonista, madre soltera en un pequeño pueblo en el que nada parece lo que es. De lo más original y arriesgado de este 2015.


No offence (Channel 4):

De la mano del inefable Paul Abbott llega esta serie marca de la casa que a primera vista parece más de lo mismo, otro policial británico, pero que cuenta con un estupendo equilibrio entre el drama y la comedia y, sobre todo, con un reparto en estado de gracia encabezado por un cuarteto femenino protagonista dándolo todo. Una serie de la que viniendo de quién viene, estamos hablando del creador de Shameless o  State of Play, cabe preguntarse como no ha conseguido más repercusión por aquí.



Remake de la mítica serie infantil. Es una pena que su animación, mezcla de CGI y fondos echos a mano por Weta Workshop, no luzca tanto como las clásicas marionetas porque todo lo demás recrea perfectamente el espíritu original de la serie de Gerry y Sylvia Anderson. En un año cargado de remakes y reboots, tanto en cine y en televisión, Thunderbirds Are Go es posiblemente el mejor ejemplo de como poner al día una franquicia manteniendo intactas sus señas de identidad.


12 de noviembre de 2015

Master of None


Aziz Ansari es una persona culturalmente inquieta. Cuando este cómico de origen indio y graduado por la universidad de Nueva York no está creando su nueva serie o grabando nuevos especiales de comedia para Netflix, ocupa su tiempo libre en investigar [1] y escribir un libro (Modern Romance: An Investigation) sobre como afectan las nuevas tecnologías a las relaciones de pareja modernas. Y es importante recalcar esto a la hora de hablar de Master of None (Netflix, 2015, ...) porque puede que su imagen de cómico histriónico eche a mucha gente hacia atrás a la hora de acercarse a una comedia intimista, de carácter casi biográfico y con intención de construir una voz propia.

Junto a Alan Yang, guionista al que conoce desde los tiempo de Parks and Recreation, Ansari se embarca en la misión de diseccionar los avatares de la vida moderna de cualquier treintañero a la vez que repasa el impacto que tiene su etnicidad en las relaciones laborales, familiares y románticas. Gracias a ello ambos guionistas son capaces de construir cada episodio al rededor de una idea (los estereotipos de raza, la tradición frente a la modernidad, el trato desigual del hombre hacia la mujer...) e intentar ofrecer distintos puntos de vista no siempre compatibles entre sí. Pero lo que hace que este acercamiento a la comedia funcione es la sensibilidad y empatía que Ansari muestra en su interpretación y, sobre todo, en el tratamiento de esos temas que aborda con una mirada curiosa y alejada de la condescendencia o el cinismo.

6 de noviembre de 2015

BoJack Horseman And Use A Pretty Font




"The key to being happy isn't a search for meaning. It's to just keep yourself busy with unimportant nonsense, and eventually you'll be dead."
- Mr. Peanutbutter

Conectar con una serie es algo extraño. Ante todo, porque las conexiones son recíprocas por definición, y el mero concepto de conectar con material previamente creado que estamos procesando de forma pasiva confunde y aterra a tantísima gente que ya contamos con todo un subgrupo dedicado a gritarnos lo patéticos que somos si le cogemos cariño a un producto audiovisual por razones personales (se llama "Twitter"). Y sin embargo, en ocasiones es inevitable. En ocasiones una serie nos habla y comprende de forma más íntima y empática que muchos de nuestros mejores amigos. En ocasiones vemos reflejado nuestro estado emocional en una pieza de cultura pop y nos resulta imposible no encontrarla tan emotiva como demoledora. En ocasiones vivimos a través de lo ajeno.

Y si les parece que éste es un primer párrafo increíblemente surrealista para un artículo centrado en la serie de dibujicos del caballo parlante, obviamente aún no la han visto.