24 de noviembre de 2009

Entrevista a: Michael Scott

Tras la entrevista que hace unos meses le pudimos realizar a Jack Bauer, Basura and TV ha tenido la oportunidad de volver a realizar un cara a cara con una de las personas más influyentes del momento. En este caso, se trata de un aventajado trabajador de las finanzas, un privilegiado en el mundo de las ventas y un referente en la relaciones laborales. Con todos ustedes, y en exclusiva, Michael Scott.

michael-scott
Alex: Buenas tardes Michael, y muchas gracias por atenderme. Pareces un hombre muy ocupado y agradezco este hueco que me regalas.
Michael Scott: La verdad es que ser el co-manager de la filial de Dunder Mifflin en Scranton es un trabajo que ocupa 24 horas. Para que te hagas una idea, solo en reenviar emails se me gasta toda la mañana.
A: ¿Reenviar emails? Así que veo que Dunder Mifflin opta por un sistema de órdenes y trabajo online, rara vez visto en otras compañías...
MS: No, no. No te confundas. Eso no sirve para nada, es información perdida. Todo esos emails son Power Points sobre la amistad y mensajes en cadena.
A: Pero Michael... ¿todo eso no retrasa e impide el trabajo de tus oficinistas?
MS: ¡Para nada! Es más, les encanta. Yo creo que lo más importante en una oficina es crear un buen ambiente, y el humor es un pilar fundamental para conseguirlo.
A: Es curioso, porque en una encuesta rápida que he realizado antes de empezar tu entrevista, a la pregunta, ¿qué es lo que menos te gusta de tu centro laboral? La mayoría han respondido "los Power Points que manda Michael".
MS: Esos datos no pueden ser correctos... déjame ver quien ha respondido eso.
A: Michael, no puedo darte sus nombres...
MS: Bueno, si no quieres darme sus nombres ambos sabemos que te lo has inventado.
A: ¿Por qué debería habérmelo inventado Michael? ¿Me estas acusando de algo?
MS: No, no. No te acuso de nada... has demostrado ser un entrevistador de primera.
A: Gracias Michael, lo agradezco.
MS: A ti, Alex. ¿Me das los nombres?
A: ¡No!
MS: Vale, vale, no hace falta ponerse así. Por lo menos dime... ¿hay alguien que no se puso en contra mía?
A: Bueno, tengo una respuesta en blanco. Un tal Creed, al preguntarle por su apellido y su identificación, salió corriendo antes de que pudiera hacerle la pregunta.
MS: Preferiría cambiar de tema.
A: De acuerdo. Dime, tras ser durante años el único jefe de la oficina. ¿Cómo llevas codirigir el trabajo con el nuevo manager, Jim Halpert?
MS: Oh, Jim es un gran chico. Es mi mejor amigo, pero ambos sabemos que su ascenso es solo cuestión de imagen. En realidad yo sigo siendo el que manda aquí.
A: Jim no piensa así.
MS: Por favor, tú no sabes nada de Jim.
A: Le he estado entrevistando antes que a ti.
MS: Seguro que era una de las típicas gracietas de Jim, es un tipo muy gracioso. Mira, mejor le llamo y te lo explica bien. ¿Jimbo? ¿Puedes venir a mi despacho?

Jim: ¿Me necesitabas para algo Michael? ¡Ah, hola Alex! No sabía que estabas aquí entrevistando a Michael. Puedo venir en otro momento...
MS: No Jim, pasa. Tenemos una duda que resolver y te necesitamos.
J: Bueno, dime de qué se trata rápidamente que tengo mucho trabajo que hacer.
MS: Nada Jim, es una tontería. Dile a Alex quien manda aquí.
J: Los dos somos co-managers de la oficina.
MS: Afirmativo, si eso ya lo sabe. Pero dile REALMENTE quien manda aquí.
J: Los dos mandamos por igual, Michael.
MS: No apuntes eso Alex.
A: Tengo que apuntarlo todo Michael. Es mi deber contar la verdad.
MS: Pero me temo que Jim no está contando la verdad.
J: Michael... ¿tenemos que tener otra vez la misma discusión?
MS: No fue ninguna discusión Jim y además estás confundiendo a Alex. Creo que quedo muy claro que yo era el jefe y tú una cara visible para el resto de la oficina.
J: No Michael, estuvimos hablando con David y te dejo bastante claro que ambos teníamos el mismo poder. ¿Quieres que le volvamos a llamar?
MS: ¡No, no! No hace falta Jim. Alex, esto último no hace falta que lo pongas.
A: Michael ya te he dicho que no voy a cortar nada.
MS: cof manipulador cof
A: ¿Qué me has llamado Michael?
MS: Nada, nada. Decía que tengo pruebas que demuestran que yo soy el que más manda aquí. Un momento... ¿Dwight? ¿Puedes venir a mi despacho?
J: ¿Puedo irme de aquí ya?
MS: No Jim, vas a quedarte aquí y comerte tus palabras.

Dwight: ¿Qué necesitas de mí Michael?
MS: Dile a este buen periodista quien es el que manda aquí.
D: Tú, por supuesto.
MS: Gracias Dwight.
J: ¿Dwight?
D: Dime Jim.
J: ¿Sabes qué es esto?
D: ¡Michael, tiene mi contrato! ¡Y unas tijeras! ¡Haz algo!
J: ¿Quiénes son tus jefes Dwight?
MS: ¡Jim deja eso en su sitio!
D: ¡Los dos sois mis jefes, los dos sois mis jefes!
MS: ¡Dwight!
J: Gracias Dwight.
A: Señores por favor ¿es qué en esta oficina no hay nadie normal?
D, MS, J: ¡No!
MS: ¡Dwight rápido, robále las notas a Alex!