4 de marzo de 2010

El qué y el cómo de Lost


Con seis episodios emitidos de la sexta, y última, temporada de Lost la paranoia esperada sobre el final de la serie y las expectativas personales sobre este se están haciendo de notar notablemente desde hace varias semanas. Como era lógico, cierta negatividad se hace patente entre los seguidores de la serie, así que la pregunta es obligada... ¿está realmente Lost haciendo las cosas mal justo en el momento en el que tenía que demostrar todo lo contrario? Respuesta corta, no necesariamente. Respuesta larga, a continuación.

¿Qué es Lost? Es una pregunta bastante difícil de responder incluso a estas alturas del viaje. Es aventura, misterio, acción, mitología, drama, ciencia ficción, misticismo... en este sentido, los responsables del rumbo de la serie nunca han tenido miedo de llevar la historia y los personajes hacia diferentes géneros narrativos. Y como el espectador está sugestionado desde el principio por una ausencia de reglas concretas, acepta con más o con menos fácilidad todos esos cambios de estilo y los giros de guión que conllevan. El problema surge cuando, como es el caso actual, el ex-pectador sólo tiene en mente una cosa. Respuestas. Y se cree con todo el derecho de exigirlas cuando guste y como guste porque, tras tantos años viendo una serie con las características de Lost, la interioriza como parte de él mismo y todo lo que no se adapte a sus cabalas es mal considerado.

Y entonces es cuando ya no se aceptan como tales las reglas del juego que siempre se han admitido y, por consiguiente, todos los movimientos que siempre se han realizado para mover la historia no solo parecen insuficientes si no que son analizados desde un punto de vista negativo (en el caso que nos ocupa, y a modo de ejemplo, todo lo relacionado con el Templo y sus habitantes). ¿Por qué entonces lo que antes se aceptaba como normal y, además, se recibía como bueno para la historia ya no lo es? Se me ocurren varias respuestas, por supuesto. La repetición de esquemas crea cansancio e irritación. Y la cosa se torna más complicada cuando el reto de una serie es el de sorprender a un público que está predispuesto a ser sorprendido.

Pero todas estas cuestiones de argumeto siempre están supeditadas a factores de gustos y criterios. Siguiendo con el ejemplo anterior, no habrá que investigar mucho para encontrar palabras a favor o en contra al respecto de el hilo argumental que forman las historias relacionadas con el ya famoso Templo. Y, siempre que esten justificadas, tendrán la misma válidez. Por ello no es justo asociar estos gustos a la valoración general de la serie, porque Lost, en la forma, siempre evoluciona pero en el fondo, por ahora, siempre es la misma serie.

Este fondo, el cómo de la serie, es la verdadera razón del éxito de Lost y se encuentra inamovible desde el episodio uno. Lost es una historia fragmentada que altera los tiempos narrativos y que juega con el espectador dejando las piezas más importantes de esa fragmentación para el final, por lo que consigue que el espectador nunca sea consciente del todo a que tipo de reglas está atada la narración. Por supuesto que esto da pie a discución, sobre todo a partir de que cada vez se hace más patente la importancia de la mitología/misticismo/religión en el conjunto de la historia.

Y es que, y esto ya es una opinión más personal, Lost corre el peligro de basar todas las cuestiones importantes en el porquesí. Ese es el mayor riesgo de arrimarse a ese tipo de cuestiones que anteriormente comentaba. Porque tirando del hilo, todo aparenta a que dos seres omnipresentes y omnipotentes son los responsables de todo el meollo de la cuestión lo que facilita en exceso la resolución de cualquier tema que se os pase por la cabeza. ¿Por qué esa gente está en esa isla? Porque Jacob lo quiso. ¿Por qué lo quiso? Porque el considera que que debe tener un sustituto... y así hasta el infinito en un círculo vicioso.

Pero claro, aunque hay pistas para creer eso, todavía no sabemos a ciencia cierta que nos aguardan estos últimos episodios. Por ello, cuando la serie llegue a su fín nos volveremos a encontrar y entonces, teniendo toda la información colocada en la cabeza, podremos analizar de una vez por todas, y como mandan los cánones a la considerada por muchos la mejor serie de los últimos años.