20 de mayo de 2010

Ugly Americans



Se denomina como "ugly american" al norteamericano medio que no conoce más de lo que ha vivido siempre y se muestra como un auténtico ignorante en cuanto a temas relacionados con otras culturas. Ya saben, cosas como que España está al sur de México, que Canadá no es un país de verdad o que la única diferencia entre las Koreas y Japón son las enfermedades venéreas. Carne de estereotipos, vamos. Así que en este contexto nace y se desarrolla Ugly Americans, serie de Comedy Central cuya primera temporada consta de siete episodios de unos veinte minutos y que se puede disfrutar entera en una tarde en menos tiempo del que aprendes a escribir sin ayuda Eyjafjallajokul.

- "Todo este rollo me parece muy bien, Alex. ¿Pero de qué va?" Bien, Ugly Americans nos cuenta el día a día de la oficina de integración de Nueva York a través de la vida de Mark, un humano que se desvive por los casos con los que tiene que lidiar, que vive con su mejor amigo zombie y tiene una relación de amor y odio con su jefa, una mitad demonio mitad humana, literalmente, hija de Satanás.

Mark: How long have you been watching me sleep?
Randall (zombie): The whole night.
Mark: Okay, clearly, you want to eat me. And that's... natural. You're... you're a zombie!
Randall: Save your hippie mind-games for someone else, dude.
Y como esto es animación para adultos el rollo de "es una crítica a la sociedad que aprovecha la caricatura para bla, bla, bla..." me la salto. Pero lo que si hace, y es su mejor acierto, es una inmersión en el genero de terror para exprimir todos sus clichés y virtudes y transformar New York en una multicultural ciudad en la que se dan cabida los más variopintos monstruos que puedan sus mentes imaginar. Demonios, magos, hombres-koala, zombies y algún que otro ser humano pueblan una serie que, además, se pasa la corrección política y social por dónde la espalda pierde su nombre y que de vez en cuando se marca más de un homenaje en forma de referencia a la cultura audiovisual americana, con parodia al final de Los Soprano como cúspide.

En definitiva, una primera temporada de una serie de animación feísta, surreal en planteamiento y formas y con un humor bastante grotesco que, para lo que dura, recomiendo ver si todo lo que he dicho hasta ahora no te ha repugnado. Y parodian Crepúsculo, que siempre viene bien.

[+] Ugly Americans, en Intramuros.