11 de abril de 2011

Lights Out, nunca mejor dicho



Nefasta temporada para los seguidores de las series de ese noble canal de cable llamado FX. Primero cancelan rotundamente Terriers, en mi humilde opinión su mejor serie desde The Shield; luego los moteros de Charming se marcan su temporada más floja, y a mi personalmente me desencantan un poco; y ahora que consiguen un estreno potente para la midseason se ven obligados a cancelarlo de forma abrupta por sus escasas audiencias. El único que sale indemne de esta catástrofe es Raylan Givens, el marshall más cool de todo Kentucky, que poco a poco y sin hacer demasiado ruido llevó a Justified a ser la serie más sólida y fiable del canal.

Pero lo que hoy nos ocupa es la historia de Patrick "Lights" Leary, ex-campeón de los pesos pesados en bancarrota que se ve obligado a volver a meterse en el mundo del boxeo para mantener a su familia. Lights Out fue un gran estreno porque desde el primer episodio demostró ser una serie cortada por el mismo patrón que sus compañeras de canal. Además de narrar de forma notable el drama personal de Patrick (fantástico y creíble en todo momento Holt McCallany, también ex-boxeador) retrata muy bien la dualidad contradictoria del boxeo. Por un lado refleja el honor y la nobleza del deporte, la dedicación y la pasión de una familia que lo lleva en la sangre; pero por el otro lado está la suciedad del negocio y la inevitable presencia del crimen organizado. A lo largo de la temporada la serie enlazó con inteligencia distintas tramas: las urgencias económicas, la frustración deportiva, los problemas de salud, el enfrentamiento con la tradición familiar... El elenco de personajes alrededor de Lights  destaca por la gran cantidad de fuertes personalidades: Pops, la esencia de lo old school (veterano Stacy Keach); Johnny, un caradura con corazón (Pablo Schrieber clavando su papel como en The Wire); Barry K. Word, la serpiente ofreciendo manzanas (Reg E. Cathey, otro con un papelón en The Wire); y Theresa durante la primera mitad de la temporada, porque luego se deshinchó por el bien de la historia..

Más allá de ciertas torpezas a la hora de introducir nuevos obstáculos y personajes estridentes (Ed Romeo, mamá Leary), Lights Out cayó luchando y concretó una de las mejores temporadas de lo que llevamos de 2011 gracias a unos personajes sólidos, drama duro efectivo y unas cuantas escenas memorables (recuerdo que la pelea contra Morales me aceleró el pulso considerablemente). Pese a dejar varias subtramas en el aire, el oscuro final forzado a mi me pareció satisfactorio y le permite a la serie despedirse con la satisfacción de haber hecho un mucho mejor trabajo que la gran mayoría de series actualmente en emisión.

Es una auténtica pena que series tan bien hechas deban ser canceladas e irremediablemente olvidadas (no por todos) mientras otras duran años y años repitiendo siempre la misma fórmula. Desde luego da bastante que pensar a la industria y yo me pregunto si sería una buena solución en algunos casos escribir temporadas un poco más autoconclusivas. Lights Out podría haberse cerrado por completo en una sola temporada y como comentaba el otro día, el formato de The Killing de aMC es ideal para los "espectadores minoritarios" que últimamente estamos hartos de no poder ver series brillantes finalizar en condiciones (ejem, Rubicon...). Muchas cosas que discutir, nos interesan mucho vuestras opiniones.