21 de mayo de 2012

Todd and the Book of Pure Evil

En ocasiones ciertas series transcienden de su propia condición y empiezan a considerarse como productos "de culto". Es verdad, además, que las circunstancias para que esto ocurra suelen ser diversas pero también es cierto que suelen existir unos ciertos factores comunes que, unidos, le conceden a la serie en cuestión la famosa etiqueta. Y en el caso que nos ocupa hoy, esta Todd & the Book of Pure Evil reúne muchos de esos factores y circunstancias de lo que les hablo y que, para no dejarles con la miel en los labios, paso ahora mismo a desglosarles.

Para empezar se podría decir que TBPE es un producto exótico, o todo lo exótico que podamos considerar a la lejana y fría Canadá. En un mercado, el de la ficción televisiva internacional, en el que todas las miradas y ojos apuntan siempre a Reino Unido y Estados Unidos es valioso que esta pequeña producción del canal Space Channel [1] haya conseguido un reconocimiento internacional bastante importante fuera de sus fronteras. Además juega claramente con unos referentes reconocibles que la definen. Su argumento, adolescentes luchando contra las fuerzas del mal a la vez que con sus hormonas, nos transporta inmediatamente al recuerdo de Buffy, the Vampire Slayer (Joss Whedon 1997-2003), mientras que su estilo y humor recuerda al terror del Sam Raimi más gamberro y sus diálogos a un primigenio Kevin Smith [2]. Tres nombres a los que se la unen que a estas alturas no necesitan presentación y que la refuerzan, más aún, como serie a seguir. Pero no queda aquí la cosa, no. Su gusto por los litros de de sangre falsa, las muertes ridículas y los monstruos de gomaespuma, todo ello debido a su condición de serie pequeña con mínimo presupuesto, la otorgan un aire  kitsch a esta historia de un satánico libro que aprovecha las debilidades y deseos de los estudiantes para traer la destrucción y la muerte al instituto.

Y como punto final, como tantas otras detrás de ella, el recorrido de la serie ha sido fugaz. Dos temporadas y veintiséis episodios que, a pesar de contar con una estructura más procedimental que serializada, saben a poco pero que han dejado mucho. Entre ello dos episodios musicales, siendo el segundo de ellos, del que podréis disfrutar todas sus canciones en esta lista de YouTube, una mezcla de épica, bajona y hevy metal que desde el mismo momento de su existencia debería coronar toda lista de episodios musicales de la historia de la televisión.

[1] Canal especializado en ciencia ficción, terror y fantasía más enfocado como reponedor de todo tipo de series ajenas que en la producción propia.

[2] Y es que no es casualidad la participación en la serie de Jason Mewes, el inseparable compañero de Smith desde sus comienzos.