11 de junio de 2012

Hit & Miss


Comencemos la semana con un pequeño juego de percepción. Sinopsis: una asesina a sueldo transexual que trabaja para pagarse la operación de cambio de sexo de repente se entera de que tiene un hijo. Si ésta fuese la nueva serie de, por ejemplo, NBC, yo diría que es lo más ridículo que escuché en mi vida y no la tocaría ni con un destornillador sónico. Pero si fuese una nueva serie del canal británico Sky (y por suerte lo es) saldría corriendo a verla e ignoraría por completo el juego de palabras del título (que es exactamente lo que he hecho).

Creada por Paul Abbot, un tipo que no está del todo bien de la almendra y es el responsable de otras joyas como State of Play, Shameless o Exile, Hit & Miss trata un tema delicado con clase, respeto y captando el interés del espectador desde el primer minuto. Gran parte de la culpa la tiene la maravillosa Chloë Sevigny, que consigue transmitir brillantemente la compleja mezcla de emociones de un personaje tan difícil [1]. Otra cosa que la hipotética nueva serie de NBC [2] jamás podría hacer es conseguir un equilibrio tan perfecto entre lo "extraño" (el trabajo y la condición de Mia) y lo cotidiano. El drama familiar es un gran componente de la historia y las distintas sub-tramas, en especial la del hijo de Mia, son igual de interesantes y están perfectamente integradas en la historia principal. Lo que más me sorprende es cómo lo que en otra serie sería una parte central de la historia, estoy hablando del trabajo de Mia como asesina a sueldo, aquí no es más que un trámite. Las escenas de acción literalmente no tienen desperdicio y ver a Chloë Sevigny canalizando a Jason Bourne y Beatrix Kiddo a la vez es todo un espectáculo.

Hit & Miss es un ejemplo más de la maestría de los británicos para contar historias interesantes (o interesarte en historias que no sabías que existían) en seis míseros episodios. A la televisión americana (y a la española ni hablar) le queda mucho que aprender de series como ésta: desde cómo tratar sin complejos temas tabú con realismo y delicadeza a cosas tan simples como el uso correcto de los niños en una historia[3]. Con tres episodios todavía por emitir, tienen ante ustedes una de las joyas británicas de la temporada.

[1] Sin adelantar nada y aunque ya en los primeros minutos se puede ver la complejidad del personaje, hay una escena en el segundo episodio bastante difícil de olvidar.

[2] No tengo nada en contra de NBC en particular, la utilizo como representante de la televisión americana. Sé que es un poco injusto ya que Sky es un canal de cable. Quizás Showtime podría hacer algo parecido (y no me extrañaría que hicieran un remake innecesario), pero lo CLASE de la televisión británica para los que escriben este blog no tiene comparación.

[3] No sé si es un tema de actuación o de dirección, pero las interpretaciones de niños en series británicas juegan en otra liga.