3 de abril de 2013

El menú de Hannibal



Entrantes

Hannibal es el nuevo proyecto de Brian Fuller para televisión tras el fallido, no por calidad, piloto de la reimaginación de la familia Munster, Mockingbird Lane. Se trata de un acercamiento a la figura de Hannibal Lecter que toma como punto de partida los pasajes de Red Dragon de Thomas Harris en los que se presenta los inicios del investigador Will Graham, némesis del Doctor Lecter y verdadero protagonista de la historia. Con un formato de trece episodios, más cercano a lo acostumbrado a ver en las cadenas de cable, la serie apuesta por un relato policial equilibrado entre lo serial y lo autoconclusivo que bebe mucho de series como The Good Wife o Justified, mientras que sube el listón de lo que se puede mostrar o no en una network americana gracias a un gusto muy marcado por lo sangriento. Hannibal se estrena este jueves 4 de abril en la cadena NBC mientras que a España llegará a AXN una semana después, algo siempre de agradecer, el 11 del mismo mes.

Primero, Sesos de Creador

Hannibal es hija de Brian Fuller, aunque sea la creación que a primera vista más se aleja de su producción anterior. El creador de las coloridas Pushing Daisies o Wonderfalls siempre ha tenido debilidad por desarrollar argumentos fuera de lo común y bastante vinculados con la muerte, pese a ser productos eminentemente para todos los públicos. El pastelero Ned de Pushing Dasies, capaz de resucitar a los muertos con un solo toque, los caza almas de Dead Like Me o el carismático pero letal asesino abuelo Munster son claros ejemplos de la habilidad de Fuller para equilibrar conceptos dispares entre sí, siempre aderezados con un humor negro y punzante único y reconocible. Con Hannibal llega la sobriedad, permitiéndole desarrollar un drama más al uso pero en el que todavía hay rastros de la firma del autor, con diálogos repletos de dobles sentidos macabros y la inclusión de los más desequilibrados y originales psicópatas que la mente pueda imaginar.

Segundo, Entrañas de Actor

La serie es, por una parte, un policíaco de la vieja escuela que se cuece lento pero seguro y, por el otro, un duelo interpretativo entre Hugh Dancy y Mads Mikkelsen. El primero interpreta a un atormentado ex detective experto en perfiles psicológicos que posee unos niveles de empatización tan altos que le alteran la conducta y le permite conectar más con los asesinos que persigue. Es un personaje inestable al que su habilidad le llega a disgustar y perturbar, un protagonista con fisuras y astillas, el héroe imperfecto que es símbolo de nuestro tiempo. El segundo es una eminencia en el campo de la psicología, un doctor de refinados gustos y modales que se aprovecha de su conexión con el FBI como consultor para dar rienda a su más querida pasión, el canibalismo modalidad cinco tenedores. Ambos forman la espina dorsal de la serie y sus interacciones dialécticas conforman un aperitivo del duelo de mentes maestras que está por llegar entre los dos. Pero sin duda la atrayente figura de Mikkelsen le convierte en un joven Hannibal convincente y seductor desde el minuto uno sin la necesidad, como es costumbre con el personaje, de ser el acaparador de todo el metraje.

Postre

No solo estamos ante una serie interesante en lo argumental si no también en lo estílistico. Hannibal posee una atmósfera inquietante debido a la mezcla de sobriedad de escenarios por una parte y la inclusión de elementos tétricos y siniestros por otro. A ello hay que sumarle el uso de ensoñaciones y recursos oníricos para retratar los miedos y habilidades del detective Graham que aportan a la ecuación leves toques de surrealismo. Nos encontramos con una serie arriesgada en su planteamiento y ejecución pero muy interesante en sus intenciones. Además, puede que el formato acortado de trece episodios le venga muy bien para no regodearse en sí misma e ir episodio a episodio contando la historia que quiere contar sin demasiadas interrupciones. En definitiva, una deliciosa apuesta gourmet para todo tipo de paladares dispuesta a ser degustada lentamente pero sin pausa.