3 de septiembre de 2013

What Remains


¿Es posible que hoy en día alguien desaparezca durante dos años y nadie se de cuenta? Esa es la duda que le asalta al detective Len Harper (el siempre enorme David Threlfall que aquí interpreta un Colombo trasnochado) cuando en su último día de servicio antes de jubilarse acude a un vieja casa reconvertida en edificio de apartamentos donde se ha hallado el cuerpo momificado de Melissa Young, una joven inquilina de la vivienda a la que nadie echaba de menos.

Así comienza What Remains, uno de los últimos estrenos de la BBC de este final de verano. Un policíaco con aires de cine negro en el que todo el mundo parece sospechoso y tiene algo que esconder. El típico ¿quién lo hizo? que queda reducido a un solo espacio, el edificio, en una historia que una Agatha Christie contemporánea podría haber escrito. Otro acercamiento al género por parte británica que no solo se ciñe a su planteamiento principal si no que por el camino reflexiona sobre la condición social actual. De como parece que hoy por hoy, cuando las personas tienen las mayores facilidades para comunicarse unas con otras, parece que el alejamiento entre estas es más pronunciado. De como el ciudadano actual ha dejado de preocuparse por el vecino para preocuparse por él. O como sospecha el detective Harper, pieza central de la historia, de como todo lo anterior no es más que la escusa perfecta para encubrir un asesinato.

La acción se desencadena cuando una nueva pareja (interpretada por Amber Rose Revah y Rusell Tovey) se muda a uno de los apartamentos libres del edificio. A través de sus ojos y los de Harper vamos conociendo al resto de vecinos de Coulthard Street, una variada colección de personajes borderlines con unas relaciones comunes bastante turbias y unas circunstancias pasadas sospechosas. Ese es el primer gran acierto de la serie y una característica que le diferencia de otras producciones similares. A la vez que se desarrolla la típica investigación policial nos encontramos con un juego de sospechas, mentiras y fingimientos que atraen la atención del personaje de Threlfall al mismo tiempo que la de del espectador, que se ve imbuido en una versión sórdida del Cluedo. ¿Quién lo hizo? E igual de importante, en lo que la serie pone más énfasis, ¿por qué?

Y aunque es cierto que la situación y los personajes podrían ser considerados como tópicos también lo es que la forma de abordar las acciones de estos y sus misterios es lo que le otorga a What Remains una pátina que le hace destacar entre la gran, a veces inabarcable, oferta de genero negro inglés. Y si a todo ello le sumas unas interpretaciones que en su gran mayoría van de lo convincente a lo genial [1] y un gusto técnico que consigue representar muy fielmente la sensación de agobio de esas casas de largas escaleras y estrechos pasillos al final te encuentras con una serie que por méritos propios y descomparecencias de rivales se sitúa entre lo mejor que nos está dejando este verano.

[1] Lástima que Rusell Tovey esté por ahí haciendo, como siempre, de Rusell Tovey en el que parece que es su mejor y único registro como actor.

[+] Podéis ver What Remains en alta definición en el iPlayer de la BBC.