10 de noviembre de 2014

El fin de la comedia


Hay que tener muchos huevos para emitir El fin de la comedia, la nueva serie de Comedy Central España creada, escrita y protagonizada a tres manos por Miguel Esteban, Raúl Navarro e Ignatius Farray. Porque aunque estemos hablando de un canal privado solo disponible en plataformas de pago pocas veces en la historia reciente de este país, ¿Qué fue de Jorge Sanz? mediante, hemos sido testigos de una comedia tan arriesgada como esta con una libertad creativa y con un sello de autor tan acentuado. 

El fin de la comedia sigue el día a día de Ignatius Farray, que en esta ocasión se interpreta a sí mismo en un juego de metaficción que mezcla momentos de comedia más "convencionales", o todo lo convencionales que puedan parecer las rutinas cómicas de Ignatius, con momentos de pura introspección. Con el  Louie  de Louis C.K. como mayor y reconocido referente Farray, Esteban y Navarro construyen una historia que disecciona al humorista y su vida personal a través de la figura del payaso triste, totalmente contraria al conocimiento público y profesional del cómico canario.

Y aunque en cierto modo, y hablando ahora de originalidad, sea una pena que su premisa y estructura sean tan deudoras de la ya comentada Louie, no es menos cierto que el personaje y circunstancias de Farray constituyen una anomalía que dotan a la serie de una identidad propia alejada de la mera copia o repetición. Ayuda a conseguir ese ambiente propio la buena cantidad de cameos de cómicos y actores, de Juanra Bonet a Javier Cansado pasando por Víctor Clavijo, que se pasean por los seis episodios de la serie y ayudan a apuntalar esa realidad ficticia en la que se mueve.

Sobra soltar a estas alturas esa frase tan sobada que dice que "el humor de este tipo de series no es para todo el mundo". Y aunque no deje de ser cierto a El fin de la comedia hay que acercarse para disfrutar de un cóctel molotov bien agitado de risas, algún que otro lloro y vergüenza ajena que te explota en la cara como lo hace la mejor comedia, por sorpresa.