19 de abril de 2011

Sexo, birras e indie pop

Cuando hace un tiempo decíamos en una entrevista (sí, nos hacen entrevistas) que la televisión española debía tomar como modelo a seguir la ficción británica, nos referíamos exactamente a ésto:


Pop Ràpid es una comedia de TV3 (Cataluña) que gira en torno a una serie de personajes regulares de un bar de conciertos, que se podrían catalogar como modernetes o gafapastas. Sin salir del bar y basándose puramente en los diálogos, la serie disecciona y se burla (con cariño y desde dentro) de los distintos elementos que componen la "cultura hipster": el amor por la música indie, el esnobismo, la particular vestimenta, los desniveles de autoestima... Los distintos personajes cubren un amplio espectro de estereotipos que dota a la serie de una gran variedad cómica: el snob sabelotodo, el entrañable perdedor, la chica que no entiende a los hombres, la que se cree mucho más interesante de lo que en realidad es, el heavy que no entiende a los modernos o el camarero que lo ve todo y conecta con el espectador.

Un aspecto que me encanta de la serie es como conecta con la cultura y los gustos de su espectador objetivo. Así como Treme invierte gran parte de sus episodios en promocionar el jazz o la cocina criolla de Nueva Orleans, salvando los años luz de distancia, Por Ràpid hace algo parecido incluyendo en cada capítulo actuaciones o exposiciones de artistas de Barcelona. Lo que me lleva a la que es para mi la principal influencia de la serie, esa joyita de la ITV británica llamada FM (recuerden), con la que comparte temática, sentido del humor, gustos musicales y protagonista: el Fede, lider de Los Frederics e inventor del género "pop rápido", recuerda muchísimo a la genial labor de Chris O'Dowd (The IT Crowd).

Ya sea por la originalidad de su formato, por apuntar y satisfacer a un público tan específico o por ser simple y llanamente hilarante (todavía me estoy riendo con el episodio de los snacks caducados alucinógenos), Pop Ràpid es un paso adelante en la ficción española. Con elementos simples, caras desconocidas y un presupuesto mínimo, consiguen importar conceptos y formas de hacer las cosas de la televisión británica sin dejar de parecer en ningún momento una serie española (en el buen sentido de la expresión). Da gusto ver una producción en la que priman las buenas ideas y el talento por encima del gancho comercial y el "multi target". Sería un enorme paso adelante si tuviese subtítulos en castellano y se pudiese ver en toda España. Por qué yo, en Valencia, no puedo ver las cadenas autonómicas de fuera de mi comundidad, se me escapa. Pero eso es otro tema.

[+] Pueden ver todos los episodios de Pop Ràpid (3 hasta la fecha) en catalán (como mucho con subtítulos en catalán) en la página de TV3.

17 de abril de 2011

Los Tops de Basura and TV: Edición Hype

Cuando fui a mirar el calendario de series (recomiendo el simple pero efectivo MyEpisodes) para ver lo que me esperaba, confieso que me quedé anonadado. Hacía tiempo que no había tantos eventos televisivos tan especiales en una misma semana. La lista de hoy viene a ser algo así como: Top 5 series que no te puedes perder ni aunque se esté incendiando tu casa. Si no te interesa ninguno de los programas que vamos a nombrar a continuación, es posible que:
  1. Seas un miembro de Al Qaeda.
  2. Hayas llegado a este blog por error buscando pornografía.
  3. Tengas el deleznable hábito de preferir la lectura antes que la televisión.
  4. Solo veas series en las que sale Mario Casas.
  5. Tengas una vida social normal.
Juego de Tronos
HBO, Lunes 18


La originalidad me la dejo para otro día. La adaptación de la saga fantástica para adultos de George R. R. Martin, "Canción de Hielo y Fuego", nació para ser adaptada por HBO. Los recursos y la libertad creativa que permite la cadena de cable la van a convertir en un monstruo imparable. Sin discusión alguna, el acontecimiento televisivo más importante del año. ¡Sí, sí, sí! ¡El invierno ya está aquí!

The Office
NBC, Viernes 22


Micael Scott abandona su amada Dunder-Mifflin y la televisión despide a ese coloso de la comedia llamado Steve Carell. Es muy probable que los últimos Dundies de Michael Scott (así se llamará el episodio) nos hagan llorar. De las dos cosas. Bonus: las otras comedias de NBC tampoco se guardan nada. 30 Rock emite su episodio (doble) número 100 y Community abordará con su habitual genialidad el tema de los flashbacks.

Talking Funny
HBO, Viernes 22


Ricky Gervais sigue exprimiendo su fructífera relación con HBO (que no se termine nunca) con otro programa especial. En este caso es una charla entre colegas de profesión. El mismo Gervais, Jerry Seinfeld, Chris Rock y Louis CK hablando sobre la vida, sus monólogos, lo que les hace reír y quién sabe qué más. Imperdible si te interesa saber qué piensan cuatro de las mejores mentes cómicas de la actualidad.

Doctor Who
BBC, Sábado 23 y Domingo 24


Aquí entro en territorio de Álex. El talento y la imaginación de Steven Moffat llevaron a la serie a lo más alto en tan solo una temporada, y no parecen tener intenciones de bajarse. La 6ta temporada se lanza con 2 episodios que prometen ser espectaculares: escritos por papá Moffat, localizados por primera vez en los Estados Unidos (Utah si mal no recuerdo) y con la presencia estelar de River Song. Stetsons are cool now.

Treme
HBO, Lunes 25


David Simon vuelve a nuestras pantallas con su crónica de amor a la cultura de Nueva Orleans. No sé ustedes, pero yo no puedo aguantar más sin mi dosis semanal de jazz creole y perfección televisiva.

13 de abril de 2011

Rev.


La mayoría de ustedes conocerán a Tom Hollander por su papel de político marioneta en In the Loop, la versión cinematográfica de The Thick of It.Y sí no deberían, pero hoy no estoy aquí para hablarles de las virtudes de la serie de Armando Iannucci. Estoy aquí para hablarles sobre Rev. (2010 - ...) serie de BBC que Hollander protagoniza y crea junto a James Wood centrada en un reverendo de provincias que ve como su vida cambia al ser trasladado a una iglesia de barrio en el este de Londres.

En clave de comedia, Rev. se centra en mostrar los entresijos derivados de administrar una iglesia en la actualidad y los conflictos morales que se le presentan a su protagonista por ello. La multiculturalidad de la gran ciudad, la competencia, los intereses económicos, la vida en pareja o las diferentes visiones sobre la vida religiosa y la postura anglicana sobre ciertos temas candentes en la actualidad, tales como el papel de la mujer o de los homosexuales en la iglesia, son los temas recurrentes con los que Adam Smallbone tiene que lidiar cada día mientras se preocupa en levantar una iglesia con pocos, y peculiares, feligreses.

Es por ello que la comicidad de Rev. no se basa tanto en la burla o la sátira religiosa, sino en la observación y el costumbrismo. Hollander y Wood se esfuerzan mucho en no juzgar o criticar, sino en exponer distintos puntos de vista. Todo ello encaja perfectamente debido a la interpretación del primero, que crea un personaje fácilmente reconocible por sus imperfecciones. El reverendo Smallbone tiene miedo de perder su trabajo, siente envidia, tiene problemas conyugales y vive el día día atado a sus responsabilidades como líder moral de una comunidad que no siempre sabe verle como una persona más, sino como un estamento de la iglesia.

La primera temporada de Rev. consta de 6 episodios de media hora y ya hay previsto que la serie continúe con una segunda temporada. Una comedia muy recomendable por lo que cuenta y por como lo cuenta que por su duración, tres horas, les animo a dar un tiento. 

11 de abril de 2011

Lights Out, nunca mejor dicho



Nefasta temporada para los seguidores de las series de ese noble canal de cable llamado FX. Primero cancelan rotundamente Terriers, en mi humilde opinión su mejor serie desde The Shield; luego los moteros de Charming se marcan su temporada más floja, y a mi personalmente me desencantan un poco; y ahora que consiguen un estreno potente para la midseason se ven obligados a cancelarlo de forma abrupta por sus escasas audiencias. El único que sale indemne de esta catástrofe es Raylan Givens, el marshall más cool de todo Kentucky, que poco a poco y sin hacer demasiado ruido llevó a Justified a ser la serie más sólida y fiable del canal.

Pero lo que hoy nos ocupa es la historia de Patrick "Lights" Leary, ex-campeón de los pesos pesados en bancarrota que se ve obligado a volver a meterse en el mundo del boxeo para mantener a su familia. Lights Out fue un gran estreno porque desde el primer episodio demostró ser una serie cortada por el mismo patrón que sus compañeras de canal. Además de narrar de forma notable el drama personal de Patrick (fantástico y creíble en todo momento Holt McCallany, también ex-boxeador) retrata muy bien la dualidad contradictoria del boxeo. Por un lado refleja el honor y la nobleza del deporte, la dedicación y la pasión de una familia que lo lleva en la sangre; pero por el otro lado está la suciedad del negocio y la inevitable presencia del crimen organizado. A lo largo de la temporada la serie enlazó con inteligencia distintas tramas: las urgencias económicas, la frustración deportiva, los problemas de salud, el enfrentamiento con la tradición familiar... El elenco de personajes alrededor de Lights  destaca por la gran cantidad de fuertes personalidades: Pops, la esencia de lo old school (veterano Stacy Keach); Johnny, un caradura con corazón (Pablo Schrieber clavando su papel como en The Wire); Barry K. Word, la serpiente ofreciendo manzanas (Reg E. Cathey, otro con un papelón en The Wire); y Theresa durante la primera mitad de la temporada, porque luego se deshinchó por el bien de la historia..

Más allá de ciertas torpezas a la hora de introducir nuevos obstáculos y personajes estridentes (Ed Romeo, mamá Leary), Lights Out cayó luchando y concretó una de las mejores temporadas de lo que llevamos de 2011 gracias a unos personajes sólidos, drama duro efectivo y unas cuantas escenas memorables (recuerdo que la pelea contra Morales me aceleró el pulso considerablemente). Pese a dejar varias subtramas en el aire, el oscuro final forzado a mi me pareció satisfactorio y le permite a la serie despedirse con la satisfacción de haber hecho un mucho mejor trabajo que la gran mayoría de series actualmente en emisión.

Es una auténtica pena que series tan bien hechas deban ser canceladas e irremediablemente olvidadas (no por todos) mientras otras duran años y años repitiendo siempre la misma fórmula. Desde luego da bastante que pensar a la industria y yo me pregunto si sería una buena solución en algunos casos escribir temporadas un poco más autoconclusivas. Lights Out podría haberse cerrado por completo en una sola temporada y como comentaba el otro día, el formato de The Killing de aMC es ideal para los "espectadores minoritarios" que últimamente estamos hartos de no poder ver series brillantes finalizar en condiciones (ejem, Rubicon...). Muchas cosas que discutir, nos interesan mucho vuestras opiniones.

8 de abril de 2011

Conociendo Doctor Who: El Primer Doctor (III)



Si el personaje del Doctor es clave en la construcción del éxito y mito de Doctor Who, no lo son menos las figuras de los más antiguos y famosos de entre sus archienemigos, los Daleks. Desde su primera aparición en el segundo serial de la serie, The Daleks, esta raza de mutantes alienígenas manipulados genéticamente se convirtieron en un éxito entre el público de la serie, siendo su explotación comercial el primer éxito mayúsculo de marketing de la BBC. Y es que de nuevo, y como se cansarán de leer durante todo lo que dé de sí este Conociendo Doctor Who, el adjetivo pionero está más que bien utilizado a la hora de referirse a la serie.

Los Daleks fueron creados por el guionista Terry Nation (responsable de otros dos clásicos de la ciencia ficción made in BBC como Survivors y Blake's 7), pero diseñados por Raymond Cusick (que aceptó el proyecto después de que Ridley Scott, diseñador por entonces de la BBC, abandonara la tarea por la incapacidad de presentar un boceto convincente). En un principio, ya que su origen sería revisado por el propio Nation varias veces durante los siguientes años de la serie, los Daleks se presentan como descendientes de los Dals, de los cuales mutaron debido a la guerra nuclear de estos contra los Thal. Y en un caso similar como el acontencido con la autoría del tema principal de la serie la BBC no le reconoció a Cusick derechos de autor ninguno sobre los Daleks, acaparando Nation los títulos de créditos y royalties. No sería hasta muchos años más tarde cuando la cadena le concedería a Cusick, del que es justo decir que nunca tuvo queja económica ninguna sobre la situación y solo reclamaba ser reconocido como diseñador, una paga especial  por su trabajo.

Y es que tal fue el éxito de los Daleks que a mediados de la década de los sesenta se produjeron dos películas fuera del canon de la serie con ellos de principal reclamo y con Peter Crushing en el papel del Doctor: Dr. Who and the Daleks (1965) y Daleks – Invasion Earth: 2150 A.D (1966). La mayor singularidad de estos dos largometrajes, y la razón por la que antes comentaba que se encuentran fuera del canon de la serie, es que el personaje del Doctor (que en esta ocasión sí es un doctor autentico y que se apellida Who) no es un extraterrestre si no un ser humano que ha sido capaz de construir una máquina del tiempo que es -venga, de carrerilla - másgrandeenelinteriorqueenelexterior.

Pero no fueron los Daleks los que conseguirían que el Doctor tuviera que regenerarse por primera vez. En The Tenth Planet se introdujo a los Ciberman, una raza de cyborgs humanoides provenientes del planeta gemelo de la Tierra, Mondas, que millones de años atrás se había separado de la órbita del Sol. Creados por  el Doctor Kit Pedler, consejero científico de la serie, y el guionista Gerry Davis, los Cyberman se convirtieron en los segundos villanos más recurrentes de Doctor Who, ganando mucho protagonismo en la etapa de Patrick Troughton, que empezaremos a abordar la siguiente semana.

Pero antes de entrar de lleno en la segunda etapa de Doctor Who, es momento de hablar sobre los episodios perdidos de la serie. En total existen 27 seriales de los dos primeros Doctores repartidos en 108 episodios que fueron destruidos de la base de datos de la BBC para ahorrar espacio y dinero. Pero un total de 39 episodios de esos 108 pudieron en parte ser reconstruidos gracias a diferentes contribuciones. Entre grabaciones caseras, audios, imágenes de rodajes y emisiones tardías en otros países se comenzó un trabajo de reconstrucción por parte de los fans de la serie y el apoyo de la BBC con el fin de recuperar el legado. Lamentablemente la época más perjudicada por este suceso fue la del Doctor de Troughton de la que se perdió originalmente 15 seriales y 65 episodios, incluidos los correspondientes al serial The Power of the Daleks, la primera aventura del Segundo Doctor.

Pero esa, amigos, en una historia que tendrá que ser contada la próxima semana

6 de abril de 2011

The Killing


El buen gusto y la inteligencia del canal de cable aMC para elegir sus series originales a estas alturas es innegable. Tras la brillante e incomprendida Rubicon y el éxito de audiencia (de lo otro no tanto) que fue The Walking Dead, esta vez nos sumergimos en un thriller policial de corte clásico[1].

The Killing, remake de la exitosa serie danesa Forbrydelsen (emitida en Reino Unido por la BBC), se centra en la investigación policial del asesinato de un adolescente a las afueras de Seattle. Los secretos que esconden los distintos personajes involucrados en la investigación; entre los que se encuentran los padres de la chica, sus amistades y un concejal candidato a alcalde de la ciudad; serán el principal obstáculo al que se tendrá que enfrentar el Departamento de Policía. Los detectives a cargo de la investigación son: Sarah Linden, una mujer profesional, inteligente e intuitiva (lo que en The Wire llamarían una "natural police") a punto de mudarse con su hijo a California; y su reemplazo, Stephen Holder, un joven ex-agente encubierto sin experiencia en Homicidios, con un carácter impulsivo y un oscuro sentido del humor que choca bastante con el carácter reservado de Linden.

Visualmente la serie destaca por una ambientación funesta en la que todos los colores tienden al gris. Tanto por los paisajes como por la trama, la inspiración en Twin Peaks (ambientada en la misma zona del estado de Washington) es evidente; pero también influencias del boom de la novela policial negra procedente de los países del norte de Europa, sobre todo en la oscuridad de las escenas del crimen. Por otro lado, la serie sigue una estructura de guión particular, probablemente inspirada en  las ya mencionadas influencias literarias. Cada episodio de The Killing representa cronológicamente un día de la investigación y la temporada cerrará el caso (una buena noticia llegado el caso de que aMC no decida renovarla). En los dos primeros episodios los guionistas dan muestras de estar cómodos en el formato, alternando de forma orgánica los distintos frentes como en las mejores horas de 24. La clave de la temporada estará en la naturalidad con la que consigan desarrollar la trama, administrar el tiempo y sorprender con giros argumentales; pero visto lo visto, da la sensación de que está todo fríamente calculado.

Una vez más aMC consigue mantener su excelente reputación con una serie de altísima calidad en todas sus facetas. The Killing es un juego de quién-cómo-dónde-por qué con unos recursos estilísticos impecables y una trama intrigante que absorbe al espectador rápidamente[2]. Altamente recomendada.

[1] Tras sus recientes incursiones en el género de espías y zombies, da la sensación de que aMC se atreve con todo. Espero con ganas un western (que me pareció leer hace un tiempo que ya está en desarrollo) y algo de ciencia ficción.

[2] Tras el fracaso de audiencias que supuso Rubicon (recordemos que fue cancelada tras su 1era temporada sin un final cerrado), parece que aMC aprendió de sus errores: el estreno de The Killing con su doble episodio tuvo unos datos de audiencia más que respetables (sin llegar a los niveles de The Walking Dead obviamente). Lo cierto es que el piloto no tiene la suficiente fuerza como para atraparte del todo, cosa que se soluciona rápidamente en el 2do episodio. Acertada decisión.

4 de abril de 2011

Marchlands



El recorrido de Marchlands (ITV, 2011) desde su concepción hasta su estreno es, como poco, curioso. Esta mini serie de cinco episodios con tintes de thriller sobrenatural es el remake de The Oaks, serie de la que solo se produjo un episodio piloto y que la Fox desechó allá por el 2008. Circunstancia que, en unos tiempos en el que la industria televisiva americana se nutre continuamente de proyectos llegados de las islas [1], convierte a Marchlands en una rara avis que tuvo que tomar el trayecto contrario para poder ser finalmente producida.

La trama cuenta la historia de tres familias de distintas épocas, finales de los sesenta, mediados de los ochenta y la actualidad, todas ellas residentes en la casa que da título a la serie y con un nexo en común, las circunstancias derivadas de la desaparición y muerte de Alice Bowen, cuyo fantasma habita en la casa. Por medio de un montaje paralelo a tres bandas, el drama y el thriller se entrecruzan para relatar y descifrar la misteriosa muerte de la niña a lo largo de tres generaciones distintas.

La fuerza de Marchland no reside tanto en su originalidad, si no en su sobriedad y saber hacer. Donde de verdad la serie funciona es en los paralelismos y contrastes entre las distintas formas y modos de vida que relata, sobretodo el del papel de la mujer dentro de núcleo familiar y social. Es en ese aspecto donde se ve que la elección de ese montaje paralelo que comentaba antes se torna necesario, y no tanto un capricho estiloso. Gracias a él una historia tópica se muestra interesante debido a la fragmentación de la información en distintos puntos temporales que solo al final, y como consecuencia unos de los otros, se revela en su totalidad.

Y aunque suene tópico y trillado, Marchlands es un claro ejemplo del buen hacer de la ficción inglesa, esa que The Guardian se ha propuesto a analizar esta semana [2]. Interpretaciones, guiones y ambientación por encima de la media que esconden lo ajustado del presupuesto y la humildad de la propuesta. Cinco episodios que no suman ni cuatro horas y que pueden ser devorados en un fin de semana. Decidan ustedes entonces si el atracón merece la pena o no.

[1] A los casos más conocidos, como el The Office, Queers as Folk o Life on Mars se les suma, solo en los últimos meses, Skins, Being Human o Shameless, a las que dentro de poco habrá que añadir las versiones de Free Agents y Prime Suspect. Por no hablar la producción americana, por parte de Starz, de la cuarta temporada de Torchwood.

[2] The Guardian no solo ha decidido analizar la ficción británica, si no toda la televisión realizada en las islas en general. Podéis leer todos los artículos aquí.

2 de abril de 2011

Los tops de Basura and TV: Momentos musicales de South Park (III)

Tres semanas después, termina este repaso a South Park a través de sus momentos musicales más representativos. O al menos para un servidor, que es el que escribe, claro. Sin más, aquí tienen las cinco piezas imprescindibles de la época más reciente de la serie, las comprendidas entre las temporadas once y catorce.


Poker Face:

Temporada 13, episodio 11: Whale Whores

Ya hemos visto a Cartman imitando a Britney Spears, formando su propia banda de rock cristiano o versionando a Styx. Así que no es raro verlo jugar al Rock Band interpretando a Lady Gaga.

Canada's Strike Song:

Temporada 12, episodio 4: Canada on Strike

Es normal que tras años de burla Canadá se canse y vaya a la huelga. ¡Blame Canada!

Not my Waterpark:


Temporada 13, episodio 13: Pee
La culpa es de los inmigrantes, que vienen a quitarnos nuestros parques acuáticos.

I'm Going Home!:


Temporada 13, episodio 5: Fishticks
Ser un genio significa ser la única persona de todas las que pueblan el planeta en no pillar un chiste. Eso solo puede significar una cosa, que tu hogar está en el mar, con tus queridos peces.
Turnning Dream into Nightmares:

Temporada 14, episodio 12: Mysterion Rises

Les presento El Show de The Coon y Cthulhu, una nueva comedia para toda la familia en la que aprenderá el valor de la amistad y el amor mientras que vive grandes aventuras mandando a sus estúpidos amigos a otra dimensión para que sufran de por vida los mayores castigos jamás infundidos.

1 de abril de 2011

Conociendo Doctor Who: El Primer Doctor (II)


Entre otras muchas cosas, Doctor Who fue una de las series pioneras en el uso de la música electrónica. El ahora tan famoso tema de apertura de la serie fue compuesto por Ron Grainer, entre otros responsable de la música de los créditos de El Prisionero, y mezclado por Delia Derbyshire, miembro de la BBC's Radiophonic Workshop y responsable de los arreglos electrónicos. Y aunque el propio Grainer siempre tuvo la intención de compartir con ella la autoría del tema, en más de una vez comentó a Derbyshire si de verdad él había escrito eso, el departamento jurídico de la BBC, que quería que los nombres de los trabajadores de la Workshop permanecieran anónimos, se encargó de que Grainer apareciera en todos los créditos como único autor de la sintonía que, exceptuando un par de arreglos, permanecería en los créditos de la serie hasta la decimoséptima temporada de la misma.

Pero volvamos al Doctor y a William Hartnell. En sus inicios la figura del Doctor no era todo lo amable que, ahora, se le presupone al personaje. Durante los primeros seriales se nos presentaba a un Doctor rudo, arisco con sus acompañantes y sobreprotector con su nieta. Lógicamente esa personalidad no calaba dentro de la audiencia familiar a la que la serie estaba dirigida, por lo que el carácter del personaje se fue dulcificando poco a poco hasta mutar en la figura reconocible que actualmente se tiene de él. Además el personaje presentaba una dicotomía que a la larga resultaría, ante poco, curiosa. El de William Hartnell es el Doctor más joven hasta la fecha pero el presentado con un físico más envejecido. Inseparable de su bastón, el Primer Doctor es frágil a primera vista, olvidadizo y dependiente de su desarrollado intelecto.

La serie comenzaba a tener grandes audiencias, medias de doce millones de espectadores, los Daleks son ya un icono a la altura del propio Doctor y sus apariciones se multiplican. Entonces, ¿por qué se decide cambiar al actor principal de una serie de éxito?

Hay que tener en cuenta varios aspectos. Hay al menos tres frentes abiertos que acaban degenerando en la destitución de William Hartnell como actor responsable de dar vida al Doctor. Al termino de la segunda temporada de la serie Verity Lambert abandona el cargo de productora de la serie a favor de John Wiles, y Donald Tosh toma el cargo de guionista principal (Head of Serials). Ambos nunca consiguieron tener una buena relación profesional con Hartnell debido a la cada vez menor capacidad del actor para recordar sus frases (más tarde se descubriría que sería a causa de la enfermedad que le acabaría matando, una arteriosclerosis), pero sobre todo por el antisemitismo del actor, que le trajo también varios problemas con su compañera de reparto Carole Ann Ford.

Y si no fuera por el sustituto de Tosh, Gerald Savory, el cambio de actor se hubiera producido mucho antes de lo que se produjo y de forma muy distinta a como se hizo, habiendo así cambiado la historia de la serie por completo. El plan de Wiles consistía en hacer desaparecer al Doctor en el serial The Celestial Toymaker y que ha su vuelta fuera interpretado por otro actor. Afortunadamente Savory se negó rotundamente a ello así como a varios cambios que el productor quería introducir, como un lenguaje más vulgar y no tan académico, algo prohibido por la BBC en aquella época. Fuera como fuera, la salud de Hartnell no daba para más, y el remplazo de Wiles y Savory por Innes Lloyd y Shaun Sutton respectivamente, favoreció el cambio de ciclo.

Así fue como en los últimos segundos del último episodio de The Tenth Planet, serial que presentó por primera vez a los Cybermen, William  Hartnell decía adiós a la serie y el Doctor se regeneró por primera vez. Un proceso de regeneración al que nunca se hizo mención en la serie y que no empezaría a ser aclarado hasta que Patrick Troughton comenzara su aventura como Segundo Doctor. Pero no adelantemos acontecimientos, que todavía hay mucha tela que cortar sobre la primera etapa de Doctor Who. La próxima semana, Terry Nation y sus Daleks, los Cibermen, los episodios perdidos y muchas cosas más.