26 de abril de 2013

Basura and TV 1x14: Hazte unos pilotos, Amazon

¡Nuevo programa de Basura and TV Podcast! Esta semana volvemos a estar cargados. Aunque el blogger del mes Fer no nos acompaña esta vez su puesto lo ocupa Nacho, que nos cuenta todo sobre los pilotos que Amazon ha lanzado en su servicio de vídeo por demanda. Además, Mauro viene cargado con novedades seriéfilas (tranquilos, ahora pondremos el enlace) y entre los tres hablamos de la nueva apuesta de ciencia ficción de SyFy, Defiance.


Minuto y Resultado:
Intro 
Pilotos Amazon 15:00

25 de abril de 2013

Cómo entrar en Doctor Who y no morir en el intento (III)

La era de Tom Baker ha llegado a su fin y es turno de Peter Davison de recoger el testigo. Aunque esta última etapa no es la más recomendable para meterse de nuevas en la serie y, además, supone el comienzo de la decadencia de la misma sí tiene un par de seriales de alta calidad e importancia. Desde la gran etapa de Peter Davison a los intentos finales del Doctor de Sylvester McCoy de devolverle a la serie su grandeza perdida, esta es la última edición de "Cómo entrar en Doctor Who y no morir en el intento".


Earthshock (1982)

El trabajo de Peter Davison a lomos de Doctor Who era complicado. Tenía que sustituir a Tom Baker, el más querido y reconocible Doctor, y continuar extendiendo en el tiempo la edad dorada de la serie. Y su Doctor, más afligido, mucho más "anciano" en personalidad lo consiguió (no es ningún casual que el camino a seguir por Matt Smith fuera el mismo). En esta Earthsock se enfrenta de nuevo a los Cybermen e intenta pararlos de su desesperado intento de volar la Tierra. Un gran serial que en sus último minutos contiene posiblemente uno de los más tristes y desesperanzadores momentos de toda la serie.

24 de abril de 2013

Rectify, la calma del canal Sundance


Cuando el canal Sundance tiene todavía a gran parte de la crítica dirimiendo sobre Top of the Lake [1], nos llega la segunda apuesta de producción propia del canal dedicado a la ficción independiente. Al igual que su hermana de canal, Rectify se nos presenta como una serie de producción pretenciosa, de ritmo pausado y que se encuadra perfectamente dentro de la imagen de marca de la cadena fundada por Robert Redford. Creada por Ray McKinnon [2] y con la vitola de estar producida por Mark Johnson Melissa Bernstein (Breaking Bad) Rectify compone una historia de perdón, culpa y suspicacias que pone el foco en las vidas de un personajes corrientes del sur de los Estados Unidos.

La premisa es la siguiente. Tras pasar los últimos diecinueve años en aislamiento y espera en el corredor de la muerte por la violación y asesinato de su novia de instituto, Daniel Holden se libra de su condena gracias a nuevas pruebas de ADN y regresa al pequeño pueblo sureño que una vez fue su casa. En primera instancia nos encontramos ante una historia de renacimiento, el de una persona que tras veinte años regresa a un hogar que ha avanzado veinte años y que para él le es totalmente desconocido. Veinte años son muchos, y más estos veinte últimos. Daniel se encuentra de repente un extraño en un mundo que ha evolucionado alrededor de su encierro pero que, a nivel local, todavía le sigue juzgando por su pasado.

Con un ritmo que hace parecer a Mad Men una frenética serie de aventuras, Rectify hace un repaso pausado de la condición humana. El perdón, castigo o la culpa son varios de los conceptos que la serie intenta retratar con la ayuda de las posiciones y sentimientos del propio Daniel y de, sobre todo, la gente que le rodea. Una hermana devota de su inocencia, una madre resignada a la perdida de su hijo o un hermanastro desconocido aportan la cara más amable y redentora de la serie mientras que la sombra de la sospecha todavía se cierne en los actos de nuestro protagonista.

22 de abril de 2013

Cómo entrar en Doctor Who y no morir en el intento (II)

Como deberían saber, estamos haciendo una serie de breves y concisas recomendaciones sobre la serie clásica de Doctor Who en pos de crear una guía de visionado básica para todos aquellos que quieran adentrarse dentro del visionado de la serie. Para ello les estamos ofreciendo un puñado de episodios que por distintas razones son imprescindibles o sirven para hacerse una idea rápida de como era la serie en cada una de sus muchas y diferentes etapas. En el primero de estos artículos empezamos este repaso con los tres primeros Doctores y en este que nos ocupa vamos a hacer lo propio con la era Baker, la más longeva y prolífica de los primeros veintiséis años de historia de la serie.



The Ark in the Space (1975)

Esta segunda historia de Tom Baker comparte muchas similitudes con la premisa de Alien. Futuro lejano, Tierra inhabitada, nave llena de pasajeros en hibernación y una raza de alienigenas que depositan sus huevos dentro de los humanos. ¿Una burda explotación del éxito de Ridley Scott? Podría serlo si no fuera porque esta The Ark in The Space se estrenó cuatro años antes. Pero si todavía no les he convencido les diré que es la historia de Doctor Who favorita de Russell T. Davies y Steven Moffat. Y aunque Tom Baker era, como quien dice, un recién llegado, ya tenía cogido el tono al personaje perfectamente. Y si no, miren.

[+] The Ark in the Space online.



18 de abril de 2013

La inconsistencia de Suburgatory


Suburgatory es el típico hijo que sabes que es muy inteligente pero que, también, es algo vago, por lo que solo se esfuerza cuando en realidad le interesa. Para exponerlo de otra manera, si existiera algo así como "series procrastinadoras" Suburgatory sería una de ellas. Posee los elementos, el contexto, los personajes y la historia perfecta para ser una gran comedia pero no siempre lo es. Es inconsistente, incapaz de mantener una regularidad que no saque de quicio a los que la siguen. Pero cuando se pone exquisita, cuando da con el botón, ay, ahí es cuando muestra que es una de las mejores comedias de la actualidad.

Parte de esa inconsistencia viene de la dispersión de sus tramas y personajes. La serie no termina de conseguir unir todos sus frentes en una sólida unidad. Muchos personajes aparecen y desaparecen de la continuidad casi por arte de magia durante demasiados episodios y pasan de ser parte importante de las tramas a parecer que ni existan, siendo los casos de Dalya y Ryan los más reconocibles (dos de los mejores, si no los mejores, personajes de la serie). No ayuda a ello que la mayoría de las tramas adultas tiendan al ridículo, y eso que estamos hablando de una comedia cuyo fuerte es la parodia y la exageración.

Pero, y afortunadamente hay peros, existen dos factores que hacen que en otras ocasiones Suburgatory funcione maravillosamente. Uno de ellos es la familia Shay, los responsables de elevar el pulso cómico del relato. El talento de Ana Gasteyer o Chris Parnell nunca puede estar bajo sospecha pero hay que alagar también a los jóvenes Allie Grant y Parker Young [1] por ser la guinda que corona una familia que no solo debería ser el centro de la serie si no que, en un mundo ideal, deberían tener un spinoff para ellos solos. Pero Shays aparte, el mayor fuerte de la serie siempre ha sido su retrato de las relaciones paterno filiales. Su retrato de la vida en los suburbios y sus reminiscencias a  la comedia adolescente característica de Chicas Malas es un gran escenario de fondo para desarrollar una historia de padres, hijos, maridos, esposas y criadas que cuando da en el clavo deja grandes momentos, como en su doble final de temporada.

Todas las tensiones acumuladas durante la temporada explotan en esta season finale que equilibra comedia y drama a partes iguales y que deja a la mayoría de sus personajes establecidos en lugares y situaciones casi imposibles de adivinar en un principio y que, sobre todo, augura un cambio dentro del status quo de la serie. Ni Suburgatory ni sus personajes se mueven del ficticio universo ultra colorido e impoluto de Chatswin pero todos ellos se encuentran en situaciones nuevas que ya veremos si son el comienzo de una vuelta de tuerca en la concepción de la serie o, por lo contrario, simples cliffhangers que se resolverán el año que viene sin mayor importancia [2]. Pero cualquiera que sea lo que sus responsables decidan hacer siempre estará supeditado al principal problema de la serie. Si no quiere que sus tercer año pueda ser el último, Suburgatory necesita más estabilidad, más regularidad y mostrar semana a semana, como lo ha hecho en esta, que es capaz de ser una comedia de calidad.

[1] Que lamentablemente deja la serie por un nuevo proyecto de la cadena FOX, Enlisted.

[2] Aunque la serie no está renovada aún, nada hace indicar que ABC decida cancelarla.

17 de abril de 2013

Cómo entrar en Doctor Who y no morir en el intento

Estamos en plenas celebraciones por el cada vez más cercano cincuenta aniversario de Doctor Who y los artículos y especiales sobre la serie se multiplican, así como la gente que por primera vez se ve atraída hacia la serie gracias a todo ese eco generado. En su diario, MissMacGuffin, se pregunta si no es mejor para el neófito ofrecerle un punto de entrada a la mitología de la serie basado más en episodios concretos que engloben "la magia" de la serie en vez de largas guías de visionado que pueden sonar a chino al que llega virgen a la nueva serie.

Y en cierto modo creo que lo mismo se podría aplicar para recomendar la serie clásica. Cincuenta años son muchos y ciertamente es bastante más recomendable intentar recopilar una cierta cantidad de episodios que sean característicos de las virtudes que la serie ha poseído desde sus inicios [1]. Y es que a pesar de los primarios efectos especiales y su producción "barata" en los veintiséis primeros años de la serie se esconden ciertas propuestas que no han envejecido tan mal y que aseguran bastantes horas de diversión.

Al tratarse de una lista algo extensa vamos a dividirla en tres diferentes posts. En este primero seleccionaremos un par de episodios correspondientes a los tres primeros Doctores. El segundo estará dedicado en exclusiva a la etapa de Tom Baker, las más longeva y prolífica, y el tercero y último para el resto de Doctores, desde Peter Davison hasta Sylvester McCoy.


16 de abril de 2013

Basura and TV Podcast 1x13: El podcast social

Otra semana más vuelve el podcast de Basura and TV y, por primera vez en unas cuantas semana, con todo el equipo titular. En un podcast muy cargadito hablamos de como fue el Birra Series Valencia gracias a los audios que nos ha traído el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo, la rana gustavo, Fer que, además, nos habla de Tockit, una nueva aplicación para móviles que te permite comentar en directo toda la programación de la televisión española. Álex, por su parte, se sube al carro de las recomendaciones y os cuenta como ver prácticamente toda la programación inglesa de forma sencilla y rápida.

Pero ya metido en turrón hablamos largo y tendido de Hannibal, la nueva serie de NBC que en España emite AXN y hablamos de un par de web series creadas para ser vistas por YouTube, The Beauty Inside, Squaresville, Bravest Warriors y SuperF*ckers.

Minuto y Resultado:
Intro
BirraSeries Valencia/Tockit/vídeo por demanda canales británicos 2:30
Late Nights NBC 15:00
In the Flesh 27:00

La Gramola:

15 de abril de 2013

La programación británica a un par de clicks

Se podría decir que el "boom" de las series extranjeras hace tiempo que explotó en España y que ciertamente su onda expansiva sigue cazando adeptos día tras día. Pero también es cierto que este florecimiento televisivo siempre estuvo más relacionado con la ficción americana y que encontrar cierto tipo de información (ya no hablemos de descargas o subtítulos) sobre programación británica siempre ha sido algo más laborioso.

Pero eso no tiene porque ser así, ya que las cadenas de televisión de la pérfida Albión poseen todas ellas sistemas de video por demanda en sus páginas webs que facilitan el proceso del visionado de sus programaciones, todo ello de forma legal. O casi legal, porque sus contenidos están vetados para cualquiera que acceda a ellos desde un país extranjero. Una prohibición que siempre ha sido posible evitar y que ahora,  gracias a Media Hint, una extensión para Chrome y Firefox, es mucho más fácil de saltar.

Así que como hemos estado utilizando las últimas semanas estos servicios, por motivos estrictamente profesionales, nada de placer, y a continuación les ofrecemos una comparación entre los tres servicios más importantes, el BBC iPlayer, 4oD e ITV Player.

¡Qué disfruten de todo el contenido que se abre ante sus ojos!

BBC iPlayer:




12 de abril de 2013

Defiance, la apuesta de Syfy

Desde su cambio de nomenclatura, Syfy quiso alejarse un poco de su imagen asociada a un público exclusivo de la ciencia ficción. Aprovechando el final de series y franquicias tan importantes para el canal como Stargate y, sobre todo, la reimaginación de Battlestar Galactica, la cadena perteneciente a NBC Universal se arriesgó a ampliar sus miras buscando un público algo más generalista, a la estela de otros canales de cable básico como USA o TNT. En la práctica esto supuso una apuesta mayor por la fantasía y los realities, así como un contrato con la World Wrestling Entertainment para hacerse con los derechos de emisión de uno de los programas insignia de la lucha libre americana, SmackDown. Pero echando un ojo a los últimos upfronts que presentó la cadena se avista una querencia por querer volver a otros tiempos pasados con la inclusión de varios proyectos que abrazan la ciencia ficción más clásica [1], esa que hacía reconocible al canal.

La joya de la corona y principal apuesta de la cadena para comenzar esta vuelta a los orígenes es Defiance, que nace como un proyecto transmedia muy ambicioso entre la televisión y la industria del entretenimiento doméstico. La experiencia Defiance se ha diseñado como un todo entre serie y videojuego que se retroalimentarán entre sí ofreciendo una experiencia inmersiva total en el contexto de la historia a los usuarios. El problema, claro está, será ver como funcionará en la práctica este intercambio entre iguales y, sobre todo, comprobar hasta que punto es una decisión acertada a la hora de desarrollar el devenir de la serie.

Por lo visto en su extenso piloto, Defiance es una amalgama de lugares comunes del género que apuesta por alejarse un poco de la solemnidad en la que parecía encontrarse últimamente la ciencia ficción televisiva más reconocible (las series conocidas desde hace tiempo como "las nuevas Lost") y parece tener la intención de volver a las formas e intenciones pasadas, los tiempos de los spin offs de Star Trek, Stargate o, por aquello de que comparten creador, Rockne S. O'Bannon, SeaQuest o Farscape. La premisa de la serie nos coloca en un futuro en el que la Tierra ha sido colonizada y devastada por una serie de aliens de distintas razas y en la que tanto nativos como visitantes conviven en una constante calma tensa entre ellos.

Así pues la serie recoge el espíritu fronterizo y de reconstrucción del western más clásico [2] y lo sitúa en un mundo fantástico de post guerra en el que los habitantes de Defiance, la antigua St. Louis, forman una comunidad heterogénea de diversas razas con intereses políticos y económicos propios. Todo ello revestido con una la lograda ambientación, que se aprovecha de una producción mixta entre un maquillaje más clásico y unos efectos digitales bastante resultones, no nos olvidemos que esto sigue siendo televisión, a cargo del mismo equipo que ya sorprendió con Galactica [3]. En definitiva, Defiance es una serie que bebe mucho de sus referentes y que por ello cae constantemente en tics y tópicos del género. Pero por encima de ello hay un interés por el entretenimiento más puro unido a una producción por encima de la media que la convierten en un producto interesante que se aleja lo suficiente de las propuestas que le rodean, llenando así un hueco que parecía vacío hasta ahora.

[1] Entre estos proyectos se puede destacar el remake del clásico de Terry Nation (creador de los Daleks de Doctor Who) Blake's 7, la adaptación de la saga literaria del Mundo Anillo o Helix, el nuevo proyecto de Ron "Galactica" Moore.

[2] Aquí los referentes son, salvando las distancias, Deadwood y Firefly.

[3] No es el único aspecto que comparten Defiance y Galactica. Ambas series tienen como compositor al gran Bear McCreary. En Spotify ya pueden escuchar la banda sonora del videojuego, que comparte muchos temas, si no todos, con la serie.

Basura and TV Podcast 1x12: Anarquía

¡Volvemos con un nuevo programa de Basura and TV! Bueno, lo de volver es un decir porque otra semana más no tenemos alineación completa, ya que Álex falta a la cita. Pero no pasa nada porque Mauro y el bloguero del mes Fer suplen su falta con un programa lleno de información, series y mucho, mucho descontrol aprovechando que no está el jefe.

Fer nos habla de la edición del BirraSeries de Valencia que se celebrará el sábado 13 en, claro está, Valencia, Mauro resume los últimos movimientos de los late night de la casa de los líos (a.k.a. NBC) y ambos acaban divagando sobre lo zombie y lo humano mientras comentan la nueva miniserie de la BBC, In the Flesh.


Minuto y Resultado:
Intro
BirraSeries Valencia 4:30
Late Nights NBC 15:00
In the Flesh 27:00

La Gramola:
- Intro/Programa: Michael Haggins - Daybreak.
- In the Flesh: John Murphy - 28 Days Later OST.

10 de abril de 2013

In The Flesh y lo zombie


¿Está lo zombie de moda? Indudablemente el género lleva un par de años acaparando un mercado generalista con éxitos en papel, televisión y gran pantalla. Los The Walking Dead, Guerra Mundial Z y derivados, por no meternos en terrenos ajenos como los videojuegos y sagas como Resident Evil, son franquicias de primer orden que enganchan a millones de personas en todo el mundo y hacen millonarios a sus autores. Pero lejos de este boom moderno que aparece al amparo del éxito de la explotación de otros monstruos del imaginario colectivo como son los vampiros, el género zombie, por su relación con la condición humana, siempre ha estado en boga. Como contexto, lo zombie siempre se ha utilizado como reflejo de los tiempos en los que le ha tocado vivir, constituyendo grandes manifiestos sobre la naturaleza humana. Por ello, se podría decir que es un género que está continuamente en reinvención y que siempre encuentra nuevas formas de expandir sus límites.

Siguiendo esta estela que series como Dead Seat o The Fades ya tomaron antes y con cierto aire reformista y casero que recuerda a la vuelta que le dio Toby Whithouse  a los canones del terror con Being Human, nace esta In The Flesh, miniserie de la BBC de tres episodios creada por Dominic Mitchell cuyo punto de partida es toda una declaración de intenciones arriesgada. ¿Qué pasaría si pudiéramos devolver la conciencia y la civilización mediante medicamentos a los muertos vivientes? La historia se centra en un joven, Kieren, que tras su "recuperación" vuelve a su pequeño pueblo y debe enfrentarse a la incomprensión y rabia de unos vecinos a los que no caía bien cuando estaba vivo y mucho menos ahora que es un ex devorador de personas.

De producción humilde pero de aspiraciones altas, In The Flesh es una historia de redención que explora los caminos de la culpa, la incomprensión y la intolerancia. Es ante todo un drama familiar que se centra en la figura rota de un adolescente inseguro y su búsqueda por lograr la estabilidad emocional que estando vivo nunca consiguió. Durante los cincuenta minutos que dura cada episodio no predomina la acción ni el gore, aunque están ahí, pero sí el dialogo y la pausa. Su relato es violento y desgarrador pero no de forma literal y no se toma molestia alguna, a estas alturas algo siempre positivo, en dar muchas explicaciones a su parte más mitológica [1].

Lamentablemente abre demasiadas vías que por su duración y condición de miniserie no explora demasiado y deja abiertas. Aunque el futuro de la serie no está cerrado, nunca se sabe, se torna bastante difícil que haya más In the Flesh en un futuro. Es una lástima, porque se esfuerza en crear un universo que posibilita una gran oportunidad para desarrollar una historia más longeva y, sobre todo, inexplorada por ahora. Pero nos queda el consuelo de saber que lo zombie siempre podrá "alimentarse" de lo humano y que más productos como In The Flesh llegarán para ocupar su hueco.

[1] No sabemos porque se alzan los muertos vivientes y poco se conocemos de ellos excepto que, al contrario que en la mayoría de revisiones del mito, sus mordeduras no causan contagio.

3 de abril de 2013

El menú de Hannibal



Entrantes

Hannibal es el nuevo proyecto de Brian Fuller para televisión tras el fallido, no por calidad, piloto de la reimaginación de la familia Munster, Mockingbird Lane. Se trata de un acercamiento a la figura de Hannibal Lecter que toma como punto de partida los pasajes de Red Dragon de Thomas Harris en los que se presenta los inicios del investigador Will Graham, némesis del Doctor Lecter y verdadero protagonista de la historia. Con un formato de trece episodios, más cercano a lo acostumbrado a ver en las cadenas de cable, la serie apuesta por un relato policial equilibrado entre lo serial y lo autoconclusivo que bebe mucho de series como The Good Wife o Justified, mientras que sube el listón de lo que se puede mostrar o no en una network americana gracias a un gusto muy marcado por lo sangriento. Hannibal se estrena este jueves 4 de abril en la cadena NBC mientras que a España llegará a AXN una semana después, algo siempre de agradecer, el 11 del mismo mes.

Primero, Sesos de Creador

Hannibal es hija de Brian Fuller, aunque sea la creación que a primera vista más se aleja de su producción anterior. El creador de las coloridas Pushing Daisies o Wonderfalls siempre ha tenido debilidad por desarrollar argumentos fuera de lo común y bastante vinculados con la muerte, pese a ser productos eminentemente para todos los públicos. El pastelero Ned de Pushing Dasies, capaz de resucitar a los muertos con un solo toque, los caza almas de Dead Like Me o el carismático pero letal asesino abuelo Munster son claros ejemplos de la habilidad de Fuller para equilibrar conceptos dispares entre sí, siempre aderezados con un humor negro y punzante único y reconocible. Con Hannibal llega la sobriedad, permitiéndole desarrollar un drama más al uso pero en el que todavía hay rastros de la firma del autor, con diálogos repletos de dobles sentidos macabros y la inclusión de los más desequilibrados y originales psicópatas que la mente pueda imaginar.

Segundo, Entrañas de Actor

La serie es, por una parte, un policíaco de la vieja escuela que se cuece lento pero seguro y, por el otro, un duelo interpretativo entre Hugh Dancy y Mads Mikkelsen. El primero interpreta a un atormentado ex detective experto en perfiles psicológicos que posee unos niveles de empatización tan altos que le alteran la conducta y le permite conectar más con los asesinos que persigue. Es un personaje inestable al que su habilidad le llega a disgustar y perturbar, un protagonista con fisuras y astillas, el héroe imperfecto que es símbolo de nuestro tiempo. El segundo es una eminencia en el campo de la psicología, un doctor de refinados gustos y modales que se aprovecha de su conexión con el FBI como consultor para dar rienda a su más querida pasión, el canibalismo modalidad cinco tenedores. Ambos forman la espina dorsal de la serie y sus interacciones dialécticas conforman un aperitivo del duelo de mentes maestras que está por llegar entre los dos. Pero sin duda la atrayente figura de Mikkelsen le convierte en un joven Hannibal convincente y seductor desde el minuto uno sin la necesidad, como es costumbre con el personaje, de ser el acaparador de todo el metraje.

Postre

No solo estamos ante una serie interesante en lo argumental si no también en lo estílistico. Hannibal posee una atmósfera inquietante debido a la mezcla de sobriedad de escenarios por una parte y la inclusión de elementos tétricos y siniestros por otro. A ello hay que sumarle el uso de ensoñaciones y recursos oníricos para retratar los miedos y habilidades del detective Graham que aportan a la ecuación leves toques de surrealismo. Nos encontramos con una serie arriesgada en su planteamiento y ejecución pero muy interesante en sus intenciones. Además, puede que el formato acortado de trece episodios le venga muy bien para no regodearse en sí misma e ir episodio a episodio contando la historia que quiere contar sin demasiadas interrupciones. En definitiva, una deliciosa apuesta gourmet para todo tipo de paladares dispuesta a ser degustada lentamente pero sin pausa.

2 de abril de 2013

Juego de Tramas


La reina de las series ya ha vuelto con su tercera temporada y medio mundo ya habrá podido ver su vuelta, que por algo es la serie más descargada [1]. A estas alturas, enumerar las cualidades de Juego de Tronos está un poco de más, así que podemos hacerlo deprisa, corriendo y de carrerilla. La adaptación televisiva de Canción de Hielo y Fuego es un relato épico, sucio, ambicioso y todo lo fidedigno que el trasvase de formato le permite. Es la reina de la corona de HBO y, según avanzan los años, se va encontrando con un grave problema. El universo y personajes que ha ido desarrollando es tan vasto que la calidad de la serie corre el peligro de resentirse por no poder contar con el tiempo adecuado para hilar tan fino como ha venido demostrando.

Ya se vio en la parte final de la segunda temporada y se ha seguido viendo en esta premiere. Hay una narrativa apresurada que genera una sensación de alejamiento entre todos los focos de acción de la serie, que no son pocos. Ya desde sus elaborados créditos se nos avisa de todas las localizaciones que vamos a visitar que, además, nunca son suficientes. Incluso en un primer episodio de temporada ejemplar en el sentido de unir los nexos con el episodio anterior [2] y asentar las nuevas bases la serie no se puede permitir hacer un repaso a todos su frentes abiertos, obviando tramas como las de los pequeños Stark o esa extraña pareja que forman Jamie Lannister y Brienne.

¿Pero existe alternativa? Yo creo que no. Juego de Tronos es, por concepto, una serie con una jerarquía muy poco ajustada. Es la más coral de todas las series corales y ese es su talón de Aquiles. No posee un arco argumental principal que sirva de pegamento para todas sus historias. Y es que un buen castillo necesita  de un buen cemento entre sus piedras para poder aguantar lo que le echen. Su relato es en ocasiones ansioso, deseoso de saltar de escena en escena por la necesidad de contar todo lo Benioff y Weiss quieren contar. Esto le otorga muchas veces un ritmo que otras series querrían, sí, pero a costa a veces de simplificar a sus personajes, de no encontrarle minutos para su definición. Y esta falta de conexión entre sus partes es la que evita que la serie pudiera tener otro formato episódico, porque de lo contrario una narración como la de Lost, otra serie con la coralidad por bandera, le vendría que ni pintada.

En definitiva, Juego de Tronos es una serie que, por concepto, se enfrenta a una dificultad base que bastante bien suele torear. Por muy bien que se ajuste en ciertos sentidos el texto original a las formas televisivas es evidente que a veces tiene que hacer malabarismos para encajar libros de casi mil páginas en diez horas de televisión. Unas veces lo consigue satisfactoriamente, como cuando aglutina diferentes personajes e historias en una sola o como cuando se toma las licencias de aportar nuevas escenas al relato. Pero otras no. Es el precio que tiene que pagar por mantener su fidelidad hacia el texto original. Un handicap impuesto por su condición de adaptación.

[1] Algo que en HBO no parece preocupar mucho.
[2] Buen detalle para los amantes de la saga. El último episodio de la segunda temporada se llamó Valar Morghulis, expresión que en el contexto de la serie significa "todos los hombres deben morir" y que siempre va  acompañada como respuesta por Valar Dohaeris, el título de este primer episodio, "todos los hombres deben servir".