28 de diciembre de 2015

Cinco estrenos a reivindicar de 2015

Estas no son las mejores series de este año que acaba, pero de verdad creemos que tendríais que echarles un vistazo. Porque ya sabemos que lo has gozado con Fargo o que tu vida no tiene sentido desde que se acabó Mad Men, pero puede que se te hayan pasado un par de estrenos por el camino que se merecen una mención entre tantas loas. Comenzamos.

7 Days in Hell (HBO):

Una de las mayores gamberradas del año vino de mano de HBO con este falso documental sobre la rivalidad más que deportiva entre Aaron Williams y Charles Poole, dos tenistas interpretados por unos Andy Samberg y Kit Harington desatados. Tras su paso por Girls, Murray Miller vuelve a sus tiempos más desvergonzados de Family Guy y King of the Hill para escribir la historia del partido de tenis más largo de la historia que, por momentos, parece una parodia directa de Los niveles del juego, el excelente libro de John Mcphee (que de paso también os recomendamos).


Documentary Now! (IFC):

Varios talentos cómicos venidos de épocas mejores de Saturday Night Live se juntan y crean esta revisión del género documental que no se queda en la mera parodia si no que logra ser un compendio de los diferentes tropos del género. Fred Armisen, Bill Hader y Seth Meyers logran jugar con las expectativas del espectador construyendo los episodios al rededor de varios documentales muy reconocibles y recreando, a veces con un tino de artesano, sus estructuras y formas. Ah, y con Helen Mirren como presentadora dándole enjundia al asunto.


Midwinter Of The Spirit (ITV):

Thriller inglés sobrenatural con tintes religiosos sobre una reverenda especialista en exorcismos y cultos oscuros. Sí, tan molón como suena. Con una ambientación sobria y deudora del género de terror esta adaptación de las novelas de Phil Rickman nivela muy bien sus partes más sobrenaturales con el drama personal de su protagonista, madre soltera en un pequeño pueblo en el que nada parece lo que es. De lo más original y arriesgado de este 2015.


No offence (Channel 4):

De la mano del inefable Paul Abbott llega esta serie marca de la casa que a primera vista parece más de lo mismo, otro policial británico, pero que cuenta con un estupendo equilibrio entre el drama y la comedia y, sobre todo, con un reparto en estado de gracia encabezado por un cuarteto femenino protagonista dándolo todo. Una serie de la que viniendo de quién viene, estamos hablando del creador de Shameless o  State of Play, cabe preguntarse como no ha conseguido más repercusión por aquí.



Remake de la mítica serie infantil. Es una pena que su animación, mezcla de CGI y fondos echos a mano por Weta Workshop, no luzca tanto como las clásicas marionetas porque todo lo demás recrea perfectamente el espíritu original de la serie de Gerry y Sylvia Anderson. En un año cargado de remakes y reboots, tanto en cine y en televisión, Thunderbirds Are Go es posiblemente el mejor ejemplo de como poner al día una franquicia manteniendo intactas sus señas de identidad.


12 de noviembre de 2015

Master of None


Aziz Ansari es una persona culturalmente inquieta. Cuando este cómico de origen indio y graduado por la universidad de Nueva York no está creando su nueva serie o grabando nuevos especiales de comedia para Netflix, ocupa su tiempo libre en investigar [1] y escribir un libro (Modern Romance: An Investigation) sobre como afectan las nuevas tecnologías a las relaciones de pareja modernas. Y es importante recalcar esto a la hora de hablar de Master of None (Netflix, 2015, ...) porque puede que su imagen de cómico histriónico eche a mucha gente hacia atrás a la hora de acercarse a una comedia intimista, de carácter casi biográfico y con intención de construir una voz propia.

Junto a Alan Yang, guionista al que conoce desde los tiempo de Parks and Recreation, Ansari se embarca en la misión de diseccionar los avatares de la vida moderna de cualquier treintañero a la vez que repasa el impacto que tiene su etnicidad en las relaciones laborales, familiares y románticas. Gracias a ello ambos guionistas son capaces de construir cada episodio al rededor de una idea (los estereotipos de raza, la tradición frente a la modernidad, el trato desigual del hombre hacia la mujer...) e intentar ofrecer distintos puntos de vista no siempre compatibles entre sí. Pero lo que hace que este acercamiento a la comedia funcione es la sensibilidad y empatía que Ansari muestra en su interpretación y, sobre todo, en el tratamiento de esos temas que aborda con una mirada curiosa y alejada de la condescendencia o el cinismo.

6 de noviembre de 2015

BoJack Horseman And Use A Pretty Font




"The key to being happy isn't a search for meaning. It's to just keep yourself busy with unimportant nonsense, and eventually you'll be dead."
- Mr. Peanutbutter

Conectar con una serie es algo extraño. Ante todo, porque las conexiones son recíprocas por definición, y el mero concepto de conectar con material previamente creado que estamos procesando de forma pasiva confunde y aterra a tantísima gente que ya contamos con todo un subgrupo dedicado a gritarnos lo patéticos que somos si le cogemos cariño a un producto audiovisual por razones personales (se llama "Twitter"). Y sin embargo, en ocasiones es inevitable. En ocasiones una serie nos habla y comprende de forma más íntima y empática que muchos de nuestros mejores amigos. En ocasiones vemos reflejado nuestro estado emocional en una pieza de cultura pop y nos resulta imposible no encontrarla tan emotiva como demoledora. En ocasiones vivimos a través de lo ajeno.

Y si les parece que éste es un primer párrafo increíblemente surrealista para un artículo centrado en la serie de dibujicos del caballo parlante, obviamente aún no la han visto.

1 de septiembre de 2015

Mockumentary Now!



Documentary Now! (IFC, 2015-...) es la nueva comedia de manos de un trío ya conocido por la mayoría de personas que sigan el circuito humorístico americano. Fred Armisen, Bill Hader y Seth Meyers se embarcan en la tarea de parodiar y homenajear la historia de los documentales a través de un genero que definitivamente está en alza como el mockumentary o falso documental. Y digo que está en alza porque solo este verano, y solo en Estados Unidos, se han estrenado tres propuestas que definen a la perfección, a veces para bien y otras para mal, los distintos palos de este género: el especial de HBO 7 Days in Hell, la serie de Comedy Central Another Period y la ya nombrada Documentary Now!

Pero de ellas hablaremos un poco más tarde.

Desde luego que en esto de la comedia el uso del falso documental no es algo que nos pille de nuevas. Si quieren leer un mejor repaso de su historia en su totalidad y en diferentes medios les recomiendo este articulo de Jónatan Sark en El Receptor. Porque hoy vamos a centrarnos más, como decía, en las aplicaciones de este género dentro del mundo de la comedia televisada moderna.

Empecemos por 1985. La BBC le robaba a la competencia a Victoria Wood y estrenaba As Seen on TV, programa de sketches entre los que se encontraban pequeñas piezas documentales que contrastaban por su naturalidad con el resto de momentos del programa y que no eran más que una continuación lógica de lo que ya hacía anteriormente en Wood and Walters con aproximaciones como The Woman with 740 children, por ejemplo. Catorce piezas fueron producidas, una por cada uno de los catorce episodios emitidos divididos en dos temporadas y un especial de Navidad.


Viéndolas hoy en día es indudable la posterior influencia del trabajo de Wood en la comedia inglesa de los noventa. Su alumno más aventajado sería Chris Morris que, junto a Armando Iannuci  primero en The Day Today (1994) y con gente como Charlie BrookerGraham Linehan [1] después en Brass Eye (1997) recuperaría el formato dentro de dos programas que satirizaban los noticiarios de sucesos ingleses. El culmen de todo esta acumulación de talento se daría en 2001, con un especial de Brass Eye sobre la pedofilia y el tratamiento sensacionalista de muchos medios ante diversos casos recientes de niños desaparecidos. Contar con gente como  Gary Lineker y Phil Collins participando del chiste no les sirvió para que autoridades y, sobre todo, medios  aludidos pusieran el grito en el cielo dando así pie a otra oleada sensacionalista de críticas. Porque no os creáis que esto de los debates sobre los límites del humor se inventó con Twitter.

29 de julio de 2015

Los osos amistosos


Ahora que el título ya ha logrado que huyan (normal), permítanme hablarles de We Bare Bears. Como Responsable Oficial de Hablar de Dibujicos para Niños de esta santa casa (me he hecho hasta carnets), es un placer informarles de que anoche Cartoon Network estrenó su serie más puramente cómica hasta la fecha (con la única posible excepción de Gumball. Y bueno, Tito Yayo no tiene drama de ningún tipo, pero tampoco GRACIA.): una enteramente basada en un webcómic previo de su creador, Daniel Chong, formado como responsable del equipo principal de historia en Pixar (y cuyo último trabajo en ese puesto fue en una pequeña peliculita de la que probablemente no hayáis oído hablar, "Inside Out" o algo así).


La serie en sus orígenes webcomiquescos. Ice Bear ya era el MVP.

28 de julio de 2015

En el espacio, nadie puede oírte gritar. Pero sí reír.



Rick and Morty (Cartoon Network, 2014), la comedia de ciencia ficción de Justin Royland y Dan Harmon, ha vuelto con su segunda temporada. De la serie ya os hemos hablado aquí (e intentamos hacerlo siempre que podemos en Twitter) y nuestro entusiasmo por ella no solo está intacto, si no que cada vez es mayor. Pero esta vez queremos aprovechar para hacer un poco de recapitulación de un subgénero como es el de la sitcom de ciencia ficción. Porque como no nos cansamos de decir los referentes siempre están ahí y para llegar a donde estamos se ha ido creando uno caminos que no solo hay que repasar si no que muchas veces recomendar. 

Así que cojamos una máquina del tiempo hasta los años sesenta y empecemos.

En Los Supersónicos (ABC, 1962) Hanna-Barbera quiso continuar con el éxito de Los Picapiedra, esta vez situando la historia en un futuro espacial idílico. Un cambio de ambientación, pero no de intenciones, porque las historias de sus episodios eran un refrito del resto de comedias de los cincuenta y sesenta. Fue a mediados de los ochenta cuando la serie se recuperó para el bloque de animación de Hanna-Barbera y, aunque de forma infantil, se aprovechó su punto de partida para explorar argumentos más reconocibles de la ciencia ficción, sobre todo el uso de la tecnología. Un bloque de animación en el que se podían ver más intentos de la compañía de adentrarse en el mundo de la ciencia ficción, como la versión animada de la película de culto Las alucinantes aventuras de Bill and Ted (1989). Pero no sería la única de las creaciones del dúo de animadores más famosos de la televisión que serían recuperados para la causa. Dos de sus superhéroes sesenteros, Space Ghost y Birdman, volverían casi cuarenta años después gracias a Cartoon Network, aunque no desde luego como uno podría imaginar. En Space Ghost Coast to Coast (1994) se subvertía el formato de los talk shows americanos y se manipulaban entrevistas a famosos de carne y hueso a favor de su comicidad mientras que en Harvey Birdman, Attorney at Law (2000) se aprovechaba a casi todo el plantel histórico de la compañía para crear una comedia por momentos negrísima de abogados que homenajeaba por medio de la parodiaba el legado de la compañía. Y sin olvidar otra favorita de esta casa, The Venture Bros (2003), una reimaginación con muy mala leche de Jonny Quest (ABC, 1964).

10 de julio de 2015

The Chris Gethard Show


En la superficie del planeta Hollywood, Chris Gethard es uno de esos eternos actores secundarios que tras diversos proyectos fracasados (Big Lake, Comedy Central) se dedican a vagar por los principales programas de éxito (The Office, Parks and Recreation) en papeles semi-recurrentes en el mejor de los casos (el jefe blandengue de Ilana en Broad City). Pero en las profundas catacumbas de internet, Chris Gethard es el líder espiritual de un grupo de gente rara que semana a semana producen esa fiesta loca de comedia llamada The Chris Gethard Show.

Originario de Nueva Jersey, Gethard (pronunciado "Geth-ard", no "Get-hard") debutó el prototipo de su programa en su alma máter, el Upright Citizens Brigade Theater. Tras varios intentos de exportarlo a Los Angeles, Chris se dio cuenta de que no quería perder la libertad y el caos que tan bien se lleva con el humor de improvisación y tan mal con las grandes cadenas de televisión en Estados Unidos. La solución: montar su propio show con dinero de su bolsillo, amigos por empleados/voluntarios y emitirlo en la televisión de acceso público de Nueva York y en internet. El resultado: cuatro años, 152 episodios, una comunidad de fans única y, por fin, un programa de televisión "de verdad".

¿Pero de qué se trata The Chris Gethard Show? Sobre lo que se les ocurra esa semana, básicamente. En TCGS todo está pensado (o no pensado a propósito) para fomentar el caos, la espontaneidad y la impredecibilidad de cada minuto. Llamadas del público incómodas, sketches físicos en los que todo puede salir mal, temas de conversación absurdos; todo gira en torno a la comedia de improvisación que tan bien se les da a Gethard y compañía. Por increíble que parezca, todo ésto funciona sorprendentemente bien y cuando no lo hace, se convierte en una fuente de risas más. Ejemplos: 
  • En el segundo episodio, el estudio donde normalmente graban el programa estaba ocupado por otra persona (que se convirtió en su némesis). El episodio de esa semana fue simplemente Chris y sus amigos contestando llamadas del público durante una hora. [TCGS #2 - The episode where everything started]
  • En ese mismo episodio, una mujer llamó porque no entendía lo que estaba viendo. Chris invitó a esta mujer al estudio, la mujer apareció al rato y se convirtió en un personaje recurrente del programa, inventando una de las tradiciones de TCGS: los Randoms, personajes recurrentes aparecidos de la nada.
  • En otro episodio, la premisa consistía en que si Chris contestaba preguntas personales sobre sus amigos de forma incorrecta, un boxeador profesional debía darle un puñetazo en alguna parte del cuerpo. [TCGS #8 - The Kickboxer Episode]
  • En otro episodio, si alguien pronunciaba una palabra secreta (que la audiencia sabía y llamaba para forzarla) eran atacados por un grupo de vándalos con bates de goma. [TCGS #5 - The Whiffle Bat Gang Episode]
Creo que se hacen una idea. En realidad no, porque ahí reside la belleza de este programa, en ningún momento sabes lo que va a pasar después. En Basura and TV adoramos TCGS porque nos sentimos identificados con sus ideales de hacer lo que a uno le apasiona por amor al arte y utilizar las limitaciones propias para auto superarse y convertirlas en bazas. Escoge un episodio cualquiera y no te cuestiones qué hace esa señora mayor en el fondo con los hoola-hoops o de dónde salió ese tipo peludo en bañador que solo interviene para proponer dilemas. Déjate llevar por tornado de improvisación, incomodidad, inocencia amateur y amor por hacer reír a la gente que es The Chris Gerhard Show.

Quizás la mejor forma de afrontar TCGS sea empezar con la versión “profesional” del programa que se emite actualmente. Una versión del programa condensada para la televisión y más accesible para el gran público, pero que no pierde ni una pizca del encanto de la original. A día de hoy hay seis episodios emitidos y diez confirmados en total. Esperamos que puedan seguir durante muchos episodios más, esta gente se merece un sueldo por lo que hacen. Pero si no, no estamos preocupados porque sabemos que el espíritu TCGS seguirá vivo de alguna forma u otra.

[+] The Carson of Cable Access, artículo en la revista New York.



2 de julio de 2015

Fantasías masculinas


Empecemos hablando del elefante en la habitación. Sí, Ballers (HBO, 2015) es el nuevo intento de Steve Levinson y Mark Wahlberg de repetir el éxito que lograron con Entourage. Una vez que la gallina de los huevos de oro parece que va a pasar a mejor vida tras su mediocre paso por la salas de cine, el dúo parece dispuesto a repetir la formula asegurándose que los cambios no son más que estéticos y apostando por el tirón mediático que les da la vuelta de una superestrella como Dwayne Johnson a la televisión.

Así que cambiamos las luces de neón de Hollywood por la de los focos de los estadios de fútbol americano. Pero el resto sigue ahí, pura fantasía masculina de poder, amistad, mujeres y dinero a ritmo de hip hop. Y es que lo que sus responsables, y HBO, parecen no haber entendido con Ballers es que el espíritu de Entourage se quedó anticuado casi nada más aparecer y que la serie llega diez años tarde.

En los dos episodios que llevamos la serie solo gana enteros y protagonismo cuando deja a un lado esa fantasía e intenta, con pinceladas gordas, desmitificar ese mundo de lujo supuestamente perfecto centrándose en lo que viene después. Es ahí donde el personaje de Johnson gana relevancia como un ex jugador que tiene que encontrar su lugar entre figura paterna y responsable para nuevos jugadores y el desarrollo de su nueva vida profesional.

Y aunque el carisma de The Rock es aplastante, pun intended, no es suficiente para cargar con un proyecto  que habría que ver si hubiera salido a la luz en HBO si no tuviera los grandes nombres que tiene asociados. Y es que, directamente, Ballers es un producto de tiempos pasados y, hoy por hoy, nada de lo que ofrece es original o, mucho peor, valedor de una calidad suficiente para destacarla entre el resto. 

1 de julio de 2015

La nueva carne


Este anuncio de Scream (MTV, 2015) a ritmo de Rilo Kiley dejaba abierta la esperanza tras las noticias de que ni Kevin Williamson ni Wes Craven [1] iban a tener nada que ver con el relanzamiento televisivo de una de las franquicias más reconocibles de los últimos veinte años. Y lo hacía porque captaba muy meritoriamente el tono desenfadado que se le presupone a una saga que se encuentra en el imaginario colectivo de muchos amantes del cine de terror. Pero claro, que no viéramos ningún fotograma de la serie también anticipaba que a lo mejor donde podíamos ver las mejores de las intenciones solo había una muy buena jugada del equipo de promoción de la cadena.

No voy a contar nada nuevo, pero el éxito de Scream radicaba en el juego de referencias sobre el género en el que Craven y Williamson se movían como peces en el agua, logrando a la vez ese equilibrio tan difícil entre la sátira, la revisión y el más sentido homenaje. Un juego del que el espectador, totalmente empapado de los mecanismos y clichés del slasher durante años, era totalmente cómplice. Y, a parte de los guiños y toques en el hombro esperables y demasiado subrayados, no parece que esta Scream quiera recorrer esos caminos. Algo que no necesariamente tiene que ser malo.

Cabe preguntarse, entonces, hasta que punto esta ruptura con el pasado puede ser beneficiosa para el devenir de la serialización. Porque los tiempos han cambiado y los referentes del horror adolescente son otros. Unos referentes que la nueva Scream parece no querer sacar de las grandes sagas cinematográficas o de su propia franquicia, si no de éxitos televisivos juveniles modernos como Pretty Little Liars.

Es por ello que en su piloto Scream deja una sensación amarga, porque no termina de dejar claro a qué quiere jugar. Si a actualizar una saga a los tiempos que corren, algo que por otra parte ya hacía la cuarta entrega cinematográfica, o a utilizar un legado reconocible por la mayoría para asegurarse una cantidad de ojos extras y rezar para que se queden tras presentarles una nueva propuesta que tiene poco de revisionista.


[1] Cuya aparición en los créditos como productor ejecutivo es meramente testimonial.

[+] El estado del terror televisivo, por Jonatan Sark en Sabemos.


5 de mayo de 2015

¿Te acuerdas de "Los Simpson: La Película"? ¡Ha vuelto! ¡En forma de chapa!


El título, porque mis juegos de palabras son dignos de parvulario, se refiere a la chapa que estoy a punto de darles [los tres lectores que hubiéramos tenido huyen despavoridos]; pero realmente no es más que una excusa barata para citar uno de mis gags favoritos de uno de mis episodios favoritos [1]. Si veis que alguien escribe un artículo sobre Los Simpson con cualquier otra intención, ese alguien no es un verdadero fan de Los Simpson.

Bienvenidos al artículo que llevaba ocho años dándome vueltas por la cabeza. Curiosamente, revisionar la película en sí antes de escribirlo era algo que no se me había pasado por esa misma cabeza ni una sola vez - pero así y todo, y porque me desvivo por vosotros, astutos lectores, hice precisamente eso ayer mismo. El delirante resultado, a continuación a esta misma Basura-hora, en este mismo Basura-canal.

Me desconcierta no haber logrado aún que decir eso se ponga de moda, por cierto. Empezaré a chantajear a Alejandro con que lo adopte de inmediato o dejo de subir mis ya enteramente característicos dos artículos anuales. No puede fallar.

26 de marzo de 2015

Steven and the Crystal Gems, we're gonna make you cry ♪ (Special "I want the crew to read my crap so now it's in English" Edition!)

 
"I AM THE ANGEL OF DEATH. THE TIME OF PURIFICATION IS AT HAND."
- Rebecca Sugar (approximate transcription)

If there's something akin to a specific "soul" of Adventure Time on its creative team, that's probably Rebecca Sugar. As responsible (this is relative, but I don't care) for the most touching and hilarious (often at once) episodes in its entire run, a huge part of its popularity (and 90% of its wonderful, catchy tunes) relies on her talent. When she departed to create her own show, a ton of skepticism invaded the internet, wondering both what would happen to Finn and Jake's weekly tales without her and if her new work would be up to par. Results were wonderful on both accounts.

Steven Universe, Sugar's creation, started out as a charming yet slightly formulaic reinvention of a Sailor Moon-esque show, but few of us were conscious of the incredible universe (redundant, I'm aware) that was being meticulously crafted before our eyes from the start. It was soon proven, though; and it's entirely possible there isn't a more memorable show on current television. Personally, I believe there's no better way of honoring and paying tribute to the absolute brilliance and originality of it than shamelessly ripping off an AVClub format, therefore here are the 12 most representative and iconic episodes of the show, exclusively for you, the person who saw the first three and said "well that sucked, hope Twitter shuts up about it eventually, am I right?".

25 de marzo de 2015

Steven and the Crystal Gems, we're gonna make you cry ♪

 
"SOY EL ÁNGEL DE LA MUERTE. HA LLEGADO LA HORA DE LA PURIFICACIÓN."
- Rebecca Sugar (transcripción aproximada)

Si hay algo parecido a un "alma" en el equipo creativo de Adventure Time, ésa es Rebecca Sugar. Responsable (esto es relativo, pero me da igual) de los episodios más conmovedores e hilarantes de la serie, en ocasiones incluso al mismo tiempo, gran parte de la popularidad de la misma (y el 90% de sus maravillosas y pegadizas canciones) recae en su talento. Cuando partió a crear su propia serie, una tonelada de escepticismo invadió internet, tanto por cómo se mantendría la serie de Finn y Jake sin ella como por si su nueva obra lograría estar a la altura. El resultado fue BONITO por ambos lados.

Steven Universe, la creación de Sugar, empezó como una simpática pero formulaica reinvención de una Sailor Moon más, pero pocos éramos conscientes del increíble universo (redundante, lo sé) que estaba siendo meticulosamente elaborado ante nuestros ojos desde el primer segundo. Pronto se nos demostró, sin embargo, y es posible que actualmente no exista serie más memorable en televisión. Personalmente, creo que no hay mejor forma de homenajear la absoluta brillantez y originalidad de la misma que fusilándole vilmente un formato al AVClub, y por ello, aquí están los 12 episodios más representativos de la serie, exclusivamente para usted, esa persona que vio los tres primeros y dijo "pues vaya puta mierda, a ver si se callan ya en Twitter, ¿no?".

12 de febrero de 2015

El estado del late night americano



El 6 de febrero de 2014 Jay Leno presentó su último programa al frente del Tonight Show tras, contando las idas y venidas, 22 años ocupando el sillón más importante del late night americano. Desde entonces se han ido produciendo, cual efecto domino, una serie decisiones que harán que al acabar el año el panorama de la programación nocturna americana cambie sustancialmente, así que vamos a hacer un pequeño repaso de como está yendo este progresivo cambio.

Empecemos con la casa de los líos, la NBC. Se fue Leno del Tonight Show para que entrara Jimmy Fallon, que a su vez le dejó su antiguo puesto a su amigo y ex compañero del Saturday Night Live, Seth Meyers. Carson Daily, por su parte, sigue a horas intempestivas con Last Call, a la espera de ver si da el salto total al Today Show y si eso significará un cambio de presentador o la cancelación del programa.

20 de enero de 2015

The Man in the High Castle













Que Philip K. Dick es uno de los escritores de ciencia ficción más adaptados no es algo que vayamos a descubrir ahora. En el caso que nos ocupa Ridley Scott lleva ya bastantes años intentando producir para televisión una versión de El hombre en el castillo, primero como una mini serie de cuatro partes para BBC en 2010 que tres años después pasaría ser un proyecto de Syfy y que, tras esos dos intentos fallidos. llegó a Amazon dando como resultado que cinco años después podamos ver el piloto de The Man in the High Castle.

Con Frank Spotnitz [1] adaptando la historia, nos encontramos con el que es hasta la fecha el piloto más ambicioso que Amazon ha producido, sobre todo si lo comparamos con el resto de propuestas hasta la fecha [2]. No solo estamos ante un episodio con una buena producción cinematográfica y con un reparto de actores competentes, si no con una historia que maneja unos conceptos ambiciosos suficientes no solo para asegurar que continué como serie, si no para que esta pueda convertirse en un éxito.

18 de enero de 2015

¿Por qué BBC ha cancelado In The Flesh?



El pasado viernes BBC anunció que no renovaría la doble ganadora del BAFTA [1], In the Flesh, por una tercera temporada. No es la primera vez que hace algo parecido, a The Fades no le salvó de la cancelación ni el premio a mejor drama de 2012, pero detrás de ello hay unos motivos bastante más importantes que los tradicionales a la hora de cancelar una serie: el corte presupuestario que está sufriendo la corporación y la decisión de eliminar las emisiones tradicionales de BBC Three, cuya programación solo podrá verse a través de su servicio de vídeo por demanda.

Tony Hall, director general de la cadena, anunció a mediados del año pasado que tendrían que recortar al menos 100 millones de libras de sus servicios para poder invertirlos, principalmente, en su expansión internacional, en el despliegue de la banda ancha en todo el territorio y en la financiación del canal galés S4C, que a partir de este año recibirá casi el 95%  de su presupuesto de manos de BBC. Pues bien, de esos 100 millones a recolocar, la mitad vendrán directamente de la reconversión de BBC Three, que verá como su presupuesto pasará de los 85 millones de libras a los 25. Esto le deja en la posición de solo poder producir un drama o programa de presupuesto similar al año, que curiosamente han decido que sea un reality ambientado en un apocalipsis zombie, I Survived a Zombie Apocalypse.

14 de enero de 2015

Made for TV











Puede que la oferta en cuanto a series de televisión se refiere esté más diversificada que nunca. No solo por la entrada en el negocio de agentes como Netflix o Amazon si no por las apuestas de las cadenas tradicionales por probar diferentes formas de explotar sus producciones más allá de las típicas temporadas de veintidós o trece episodios tradicionales de la parrilla americana (si nos referimos a Reino Unido, la otra gran potencia mundial, la cosa algo varía). Todo esto nos lleva a la inclusión dentro del lenguaje diario de nuevos vocablos que se suman a los ya conocidos y que en vez de clarificar las cosas puede que muchas veces solo sirvan para confundir más al espectador. ¿Qué es una limited series? ¿Y una serie evento? ¿Hay diferencias entre ellas? ¿Son diferentes formas de referirse a una mini serie? Por eso vamos a hacer un repaso muy por encima de estos formatos que se alejan de lo "tradicional", o más bien lo mayoritario, en comparación con lo que nos es más conocido para poder poner algo de luz en el asunto. O no.

Mini series: empecemos con lo conocidoSon más versiones extendidas de películas que se emiten en dos o más partes y no tanto una serie con menos episodios. Principalmente porque son historias que se producen para ser cerradas y sin continuación o al menos no una inmediata. Tradicionalmente han contado con una producción mayor y con actores de más caché que no eran habituales de la televisión, aunque actualmente esa línea se ha difuminado bastante debido al auge que ha vivido la industria de la pequeña pantalla. Hermanos de Sangre, Raíces, Dead Set... y muchas otras que seguro conocéis.


12 de enero de 2015

Panel Shows

Cualquiera que se siente a ver la televisión británica durante un semana, se dará cuenta tarde o temprano que hay un tipo de programa que se repite notablemente por encima del resto. Estoy hablando del panel show, un formato que existe en televisión desde los años cincuenta y que los británicos han perfeccionado hasta el punto que, siendo omnipresentes en la parrilla televisiva durante todo el año, en ningún momento resultan molestos. Todo lo contrario.

La premisa es tan simple que llamarla formato le queda un poco grande: un presentador modera el debate entre una serie de "expertos" panelistas, normalmente separados en equipos y sometidos a un cuestionario temático. Básicamente es gente hablando en televisión. A partir de esta base, como se podrán imaginar, se puede hablar de cualquier tema que se les ocurra, pero en esta entrada me voy a centrar en los panel shows cómicos. A continuación una lista con los favoritos de la casa.

QI (BBC, 2003 - 2015, 12 temporadas):


Presentado por Stephen "ojalá-fuese-el-Primer-Ministro" Fry y con la constante participación del adorable e inmortal Alan Davies, se centra en preguntas sobre datos curiosos (de ahí su nombre, Quite Interesting) ya sean de ciencia, historia, geografía, biología, etc. Nada está fuera de los límites para los elfos de Fry, un equipo de guionistas que hacen una fantástica labor de investigación [1] para que QI funcione tanto como programa cómico como de interés general. El elenco de panelistas incluye principalmente cómicos de stand-up, pero también diversas "personalidades" televisivas como Jeremy Clarkson (Top Gear), el Profesor Brian Cox o más recientemente Carrie Fisher, por nombrar algunos. Dato curioso meta: a pesar de que QI es muy popular en Estados Unidos, jamás fue emitido al otro lado del Atlántico (o en cualquier otro país) por la ridícula razón de que los derechos de todas las imágenes de stock que se utilizan en el programa son muy caros.

Ve QI en el iPlayer de BBC.

9 de enero de 2015

Agent Carter



Siguiendo el plan de dominación mundial por parte de Marvel, ABC ha estrenado esta semana su nueva serie de televisión,  Agent Carter. Concebida como una mini serie de ocho episodios con posibilidad de renovación [1], este spin-off de Capitán América tiene la misión de llenar el hueco que ha dejado en la parrilla Agents of S.H.I.EL.D. con su parón invernal. Pero como se ha visto en los dos primeros episodios, las intenciones de la serie son mucho más ambiciosas que las de ser un mera sustituta [2].

Estamos ante una serie de aventuras clásica que, como sus propias showrunners admiten, es una Alias ambientada en los años 40 con mucho del espíritu de Indiana Jones. Todo gira alrededor del personaje de Peggy Carter, antigua heroína de guerra que años después tiene que lidiar con el machismo y condescendencia de una sociedad que ni se imagina lo mucho que le debe mientras en secreto intenta seguir con su trabajo como espía. Y aquí nos encontramos con el principal punto fuerte de la serie, la óptica con la que trata la misoginia de la época. El mejor ejemplo de ello lo tienen en su segundo episodio, cuando vemos un montaje paralelo en dónde por una parte se ve la grabación de un serial radiofónico del Capitán América en el que el héroe tiene que salvar a la pobre damisela en apuros y por la otra vemos a la Agente Carter propiciarle una buena paliza a un pobre tipo.

7 de enero de 2015

Danger 5


Seguro que entre tanta fiesta se os ha podido pasar que el pasado 4 de enero la cadena australiana SBS estrenó, tres años después de la emisión de su último episodio [1] y casi como un regalo de reyes adelantado, la segunda temporada de Danger 5. Así que aprovechando la ocasión qué mejor para hablar de esta comedia que con tan solo siete episodios se ganó el estatus de culto allá por 2012.

Creada por Dario Russo y David Ashby es hija del anterior proyecto de la pareja, Italian Spiderman, un falso trailer dirigido por Russo como proyecto de fin de carrera que parodiaba la estética de la explotation sesentera de la cultura americana por parte de producciones europeas y asiáticas. Del clip, éxito inmediato en YouTube, derivarían una serie de cortos presentados como partes perdidas de una cinta que, aunque es verdad que estiraba algo el chiste, servía para poner en el mapa a unos creadores que al poco tiempo recibirían la oferta de convertir su mediometraje en una serie de televisión. Problemas de derechos entre las partes creativas y las productoras hicieron que rápidamente la idea se desechara, abriendo así las puertas a otro de los proyectos que Russo y Ashby pusieron encima de la mesa de la cadena, Danger 5.